No a todos les gustan las verduras, y eso no es por falta de voluntad. Ese rechazo puede venir de sucesos psicológicos y por eso, para algunos, recordar momentos de la infancia con ese tipo de alimentos son desagradables y están lejanos en cada plato. Una nutricionista explica este rechazo y ayuda a aceptarlos con estos simples trucos.
Buscar estrategias para cambiar el pensamiento que tenemos sobre los vegetales es un buen indicio para no verlos como una obligación y que solo se relacione a comida saludable. Una clave de amigarse y que parezcan sabrosas es aceptarlos con ese tipo de descripciones. La nutricionista Cynthia Stadd, advierte sobre la ausencia de las verduras en la nutrición y ayuda a incorporarlos sin pensar tanto.
Verduras
Hay diferentes formas de revertir el odio a las verduras.
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El cerebro es el principal culpable al no elegir las verduras
Si cada vez que al comer verduras te sentís mejor, más liviano o con más energía, tu cerebro asocia eso a una sensación positiva y es el principal influyente. Esto puede lograr ayudarte a incorporar nuevos hábitos sin sufrirlos.
Una verdura fresca no siempre es necesaria para que las aceptes. Congeladas o enlatadas también aportan nutrientes y pueden durar más. También te ayudará en caso de que tu tiempo sea mínimo para enfocarte en un plato mejor realizado.
Trucos para incorporar las verduras a tu alimentación
- Probar nuevas preparaciones en tus platos como ponerlas al horno, salteadas, de relleno o probar en forma de snacks
- Describirlas con otros términos que parezcan placenteros y por lo tano más ricos
- No esconderlas en otros alimentos porque eso refuerza la idea de que son desagradables
- Repetir las oportunidades y darse otro gusto para encontrar el punto positivo
- Sumarlas en comidas que son de tus favoritas, o en una salsa o tartas.
Por eso, no es lo mismo una espinaca hervida que saltear otra verdura con ajo y limón en una ensalada. Esto podría marcar la diferencia y ser una mayor atracción para no verlas como una obligación.