2 de octubre de 2026 - 21:00

El sencillo ejercicio para fortalecer tobillos y pantorrillas después de los 60 y mejorar el equilibrio

La pérdida de masa muscular es un proceso natural asociado al envejecimiento, pero el entrenamiento puede ayudar a reducir sus efectos.

Con el paso de los años, mantener la autonomía para caminar, subir escaleras y realizar las tareas cotidianas depende en buena medida de conservar la fuerza y el equilibrio. La pérdida de masa muscular es un proceso natural asociado al envejecimiento, pero el ejercicio puede ayudar a reducir sus efectos y preservar la capacidad funcional.

Hay actividades que reactivan el físico y la mente.

Hay actividades que reactivan el físico y la mente.

Cuando se habla de mantener las piernas fuertes después de los 60, normalmente se presta mucha atención a los muslos y los glúteos. Sin embargo, existe otra zona que también cumple un papel fundamental y que suele quedar relegada: los tobillos y las pantorrillas.

José Ruiz, entrenador de Malagaentrena, destaca precisamente la importancia de esta región de las piernas para conservar una marcha estable y segura con el paso del tiempo. Una prueba sencilla permite comprobar parte de esta capacidad funcional sin necesidad de realizar ejercicios complejos.

El ejercicio que permite comprobar la fuerza de las pantorrillas

Una de las pruebas prácticas consiste en intentar realizar 10 elevaciones de talones consecutivas, de manera lenta y controlada.

Para hacerlo, basta con colocarse de pie y elevar los talones hasta quedar apoyado sobre la parte delantera de los pies. Si es necesario, se puede apoyar ligeramente una mano en una pared, una silla o una superficie estable.

Más que completar las repeticiones rápidamente, lo importante es mantener el control durante todo el movimiento. Esta prueba permite observar la capacidad de la musculatura de la pantorrilla y el control que existe en la articulación del tobillo.

¿Por qué son tan importantes los tobillos y las pantorrillas?

Las pantorrillas y los músculos que intervienen en el movimiento del tobillo cumplen funciones esenciales durante actividades tan cotidianas como caminar o subir una escalera.

Cada paso necesita un determinado impulso generado por la musculatura de la parte inferior de la pierna. Los tobillos también participan en la adaptación del cuerpo a las irregularidades del terreno y contribuyen a mantener el equilibrio.

Cuando esta zona pierde fuerza o movilidad, caminar puede volverse menos eficiente. Además, una menor capacidad para controlar el tobillo puede dificultar la respuesta ante un cambio inesperado del terreno y favorecer la pérdida de estabilidad.

Cómo hacer correctamente las elevaciones de talones

Paso a paso para realizar la prueba correctamente

Para obtener los máximos beneficios y evitar molestias articulares, es imprescindible ejecutar cada fase del movimiento de forma consciente y pausada. El entrenador recomienda estas pautas para su realización:

  • Posición de partida: colocarse de pie con la espalda erguida, manteniendo los pies a la anchura de las caderas y situándose cerca de una silla, pared o superficie estable para sujetarse.
  • Subida progresiva: elevar despacio ambos talones buscando la máxima altura posible, sin desviar los tobillos hacia fuera para mantener la alineación adecuada. Puede ayudar sujetar una pelota de tenis entre los tobillos.
  • Mantenimiento arriba: sostener la posición arriba durante uno o dos segundos antes de iniciar el descenso.
  • Bajada controlada: bajar lentamente hasta apoyar por completo el talón en el suelo, obligando al músculo a frenar la inerci el peso corporal.
  • Aumenta el nivel: si la ejecución básica te resulta sencilla, puedes progresar apoyando únicamente uno o dos dedos, realizando la elevación sobre una sola pierna o añadiendo resistencia con mancuernas o una mochila con peso.

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