6 de febrero de 2026 - 14:13

El detalle del techo que baja la temperatura del hogar y casi nadie aprovecha

Desde la arquitectura, el diseño y la sustentabilidad, expertos destacan un recurso en techos que mejora el confort térmico sin equipos.

Durante años, el techo fue pensado solo como cierre estructural. Sin embargo, hoy la arquitectura bioclimática pone el foco en un detalle puntual que impacta directamente en la temperatura interior: el color y tratamiento de la superficie superior. En casas modernas, este recurso permite reducir el calor acumulado sin recurrir al aire acondicionado y mejora el confort de manera pasiva.

El problema aparece cuando los techos absorben radiación. Superficies oscuras o mal tratadas retienen calor y lo transfieren al interior durante horas. Desde el diseño del hogar, se advierte que este efecto se siente especialmente en verano, cuando los ambientes se recalientan incluso de noche, aumentando el consumo energético y la incomodidad térmica.

image

Techos reflectivos: cómo funcionan

La solución que gana terreno es el techo reflectivo, también conocido como cool roof. Se trata de aplicar pinturas claras o reflectantes que devuelven gran parte de la radiación solar. Según la arquitectura sustentable, este simple cambio puede bajar varios grados la temperatura interior, especialmente en viviendas de una planta.

Además del color, el material es clave. Revestimientos con mayor reflectancia y menor absorción térmica evitan que el calor se acumule. Desde el diseño, se priorizan acabados que no solo funcionen a nivel térmico, sino que también se integren estéticamente al conjunto de la casa y al entorno urbano.

image

Otro factor determinante es la ventilación del entretecho. Cuando el aire caliente puede circular y salir, la carga térmica disminuye. En proyectos de arquitectura, se combinan techos reflectivos con cámaras ventiladas para potenciar el efecto y lograr ambientes más frescos durante todo el día.

Este detalle no requiere obras complejas. En muchos casos, alcanza con repintar el techo con productos específicos y revisar la ventilación existente. Desde la sustentabilidad, se destaca que es una intervención de bajo costo que reduce el uso de climatización artificial y mejora la eficiencia energética del hogar.

Para los especialistas, pensar el techo como regulador térmico es clave. No se trata de sumar tecnología, sino de usar mejor los recursos disponibles. Un cambio casi invisible desde el interior puede transformar por completo la temperatura de la casa y la forma de habitarla.

LAS MAS LEIDAS