Un maple de huevos de cartón puede reutilizarse para preparar pequeños encendedores destinados al fuego del asado. Su función no es reemplazar al carbón ni a la leña, sino mantener una llama inicial el tiempo suficiente para que los materiales más grandes comiencen a arder.
El método debe realizarse únicamente con cartón limpio, seco y sin recubrimientos plásticos. No sirven los envases de telgopor, los maples mojados, los que tienen restos de huevo ni los cartones tratados con sustancias de origen desconocido.
Los materiales necesarios
- Un maple de huevos de cartón limpio.
- Papel de diario sin plastificar o cartón fino.
- Virutas de madera seca, ramitas finas o astillas.
- Tijera.
- Hilo de algodón o tiras del mismo cartón.
- Fósforos o encendedor largo.
- Carbón o leña seca.
Para un encendedor completamente seco no es necesario agregar aceite, cera ni productos químicos. De esta forma se evita una llama repentina y se reduce la posibilidad de que aparezcan olores o residuos cerca de los alimentos.
Cómo armar los encendedores caseros
Primero hay que cortar el maple para separar sus cavidades. Cada unidad debe conservar el pequeño recipiente inferior y una porción de cartón que permita cerrarla.
Dentro de cada hueco se coloca un pequeño bollo de papel, sin compactarlo demasiado. Encima se añaden algunas virutas, astillas delgadas o ramitas completamente secas.
El cartón se dobla sobre el contenido y puede sujetarse con hilo de algodón. Otra alternativa consiste en cubrirlo con un segundo trozo del mismo maple, formando un paquete pequeño que permita el ingreso de aire.
Conviene preparar varias unidades y guardarlas en un recipiente seco. Si absorben humedad, perderán eficacia y producirán más humo antes de prender.
Cómo colocarlos debajo del carbón
El encendedor debe apoyarse en el centro de la parrilla o del brasero, siempre sobre una superficie metálica y resistente al calor. Alrededor se colocan trozos pequeños de carbón, dejando espacios para que circule el aire.
Los pasos son:
- Colocar dos o tres módulos de cartón en la base.
- Armar una pequeña montaña de carbón alrededor, sin aplastarla.
- Encender el cartón desde dos puntos.
- Esperar a que las astillas y los carbones inferiores comiencen a arder.
- Agregar más carbón de manera gradual.
- Distribuir las brasas cuando presenten una capa exterior grisácea.
No hay que comenzar a cocinar mientras el cartón todavía produce humo o conserva partes visibles sin quemar. Los alimentos se colocan cuando el material inicial se consumió y el carbón se transformó en brasas estables.