Dos huevos y pequeñas sobras pueden alcanzar para una de esas recetas que evitan cocinar desde cero: una frittata individual. La clave está en usar poca cantidad de relleno, aprovechar ingredientes ya cocidos y eliminar el exceso de humedad antes de incorporarlos para que el huevo pueda unir todo.
La preparación es especialmente flexible. Las frittatas admiten verduras cocidas, quesos y restos de otras comidas, una característica que las convierte en una buena opción para vaciar esos pequeños recipientes que quedan en la heladera.
Ingredientes para una frittata de aprovechamiento
Para una porción necesitás:
- 2 huevos
- 1/2 taza aproximadamente de relleno
- 1 cucharadita de aceite
- 2 cucharadas de queso rallado, opcional
- Sal y pimienta
El relleno puede cambiar completamente según lo disponible: zapallito, brócoli, cebolla cocida, choclo, papa, carne cocida desmenuzada o pequeños trozos de queso.
No hace falta utilizar todo junto. De hecho, con solo dos huevos conviene elegir dos o tres ingredientes para no terminar con una preparación que se desarme.
Paso a paso: el detalle para que no quede aguada
Primero revisá las sobras. Los vegetales que contienen mucha agua, como zapallito, espinaca o champiñones, conviene escurrirlos o calentarlos brevemente en la sartén para que pierdan parte de esa humedad.
Cortá además los ingredientes grandes en pedazos pequeños.
Batí los dos huevos con sal y pimienta. Calentá una sartén antiadherente pequeña con una cucharadita de aceite y agregá el relleno.
Cuando esté caliente, distribuí todo en una capa uniforme y volcá los huevos.
Bajá el fuego inmediatamente.
Mové apenas durante los primeros segundos para que el huevo llegue a los espacios vacíos y después dejá de tocarlo. Cociná tapado a fuego bajo hasta que los bordes estén firmes y el centro haya cuajado. Si utilizás queso, agregalo durante los últimos minutos.
La ventaja es que la fórmula cambia cada vez: papa y cebolla un día; brócoli y queso al siguiente; carne cocida y verduras en otra ocasión.
Eso sí, aprovechar no significa utilizar cualquier alimento olvidado. El USDA recomienda refrigerar rápidamente las sobras y consumir la mayoría de los alimentos cocidos refrigerados dentro de 3 a 4 días; si permanecieron a temperatura ambiente más de dos horas, deben descartarse.
Así, una frittata transforma dos huevos y unas pocas sobras en una de esas recetas que pueden ser distintas cada semana sin necesidad de preparar masa ni comprar ingredientes específicos.