Una lata de atún y una papa pueden convertirse en medallones de sartén para una cena sencilla. Entre las recetas de cocina con ingredientes de despensa, esta opción aprovecha la consistencia de la papa cocida para unir la preparación sin hacer masa ni incorporar huevo.
El paso decisivo es retirar bien la humedad de ambos ingredientes. El atún tiene que estar escurrido y la papa debe quedar seca después de cocinarla. Si la mezcla conserva demasiado líquido, resulta difícil formar los medallones y darlos vuelta sin que se rompan.
La receta rinde cuatro medallones pequeños, aproximadamente una porción abundante o dos livianas con guarnición. La superficie queda dorada y puede formar una costra fina; el interior conserva una textura tierna.
Qué ingredientes necesitás para preparar los medallones
Para mantener una proporción que permita unir sin huevo, usá estas cantidades:
- 1 lata de atún, que rinda aproximadamente 100 a 120 gramos escurridos.
- 1 papa grande, de unos 250 a 300 gramos.
- 2 cucharaditas de aceite para la sartén.
- Sal y pimienta, a gusto.
- Pimentón, perejil picado o ralladura de limón, opcionales.
Podés usar atún al natural o en aceite, siempre escurriéndolo bien. Si elegís el segundo, no hace falta incorporar a la mezcla el líquido de la lata.
Los condimentos deben aportar sabor sin modificar demasiado la consistencia. Para esta versión, evitá sumar tomate fresco, cebolla cruda o mucho jugo de limón, porque agregan humedad y pueden dificultar el armado.
Cómo preparar la mezcla para que mantenga la forma
Lavá la papa y hervila entera con piel hasta que esté tierna. El tiempo depende del tamaño: comprobá que un cuchillo entre sin encontrar resistencia en el centro.
Escurrí, dejá entibiar lo suficiente para manipularla y pelala. Pisá con un tenedor, sin agregar leche ni manteca. Si el puré está húmedo, llevalo a una cacerola a fuego bajo durante unos minutos y revolvé suavemente para evaporar el exceso de agua.
Colocá el atún en un colador y presioná con una cuchara para retirar el líquido. Mezclalo con la papa pisada y los condimentos. La preparación debe quedar compacta y moldeable, sin desarmarse al apretarla suavemente.
Dejá que pierda el calor intenso y llevá a la heladera unos 20 a 30 minutos. Este descanso facilita el manejo, aunque no corrige una mezcla que haya quedado aguada.
Cómo cocinarlos para conseguir una superficie crocante
Dividí la preparación en cuatro partes y formá medallones de aproximadamente un centímetro y medio de espesor. Compactá los bordes con las manos para evitar grietas grandes.
Después, seguí estos pasos:
- Calentá una sartén antiadherente a fuego medio y distribuí las dos cucharaditas de aceite.
- Colocá los medallones separados, sin llenar toda la superficie.
- Cociná entre cuatro y cinco minutos del primer lado, sin moverlos constantemente.
- Dalos vuelta con una espátula ancha, cuando tengan una base dorada y firme.
- Cociná otros tres a cinco minutos, ajustando el fuego para que se calienten por dentro sin quemarse.
Como los ingredientes principales ya están cocidos, esta etapa busca calentar el centro y formar el dorado exterior. Evitá aplastarlos repetidamente: pueden abrirse y perder su forma.
Si uno se rompe al girarlo, esperá un poco más antes de mover los restantes. Una costra bien formada y una espátula que sostenga toda la base ayudan a manipularlos.
Servilos enseguida con una ensalada de tomate o zanahoria. Para conservar la superficie más crocante, no los apiles ni los tapes mientras esperan: el vapor puede ablandar el exterior.