La torta de membrillo casera es una alternativa para la hora del mate que combina una masa esponjosa con sectores dulces y húmedos. A diferencia de la pastafrola, no lleva una base quebrada ni un enrejado de masa: el dulce se incorpora en cubos o pequeñas porciones dentro de una preparación parecida a un budín.
En esta versión, el yogur natural reemplaza parte de los ingredientes grasos habituales y el aceite ayuda a mantener una miga tierna después de enfriarse. El dulce de membrillo, incorporado de manera distribuida, aporta sabor sin necesidad de preparar un relleno aparte.
Ingredientes para una torta casera de 20 a 22 centímetros
Para una torta de aproximadamente ocho porciones necesitás:
- 2 huevos.
- 130 g de azúcar.
- 125 g de yogur natural sin azúcar.
- 60 ml de aceite de girasol.
- 60 ml de leche.
- 220 g de harina leudante.
- 250 g de dulce de membrillo.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- Ralladura de medio limón, opcional.
- Una pizca de sal.
El yogur debe ser natural y de textura cremosa, no una bebida láctea muy líquida. Para el membrillo, conviene elegir un dulce firme, que se pueda cortar en cubos sin que se desarme por completo al mezclarlo.
Paso a paso para una masa tierna y húmeda
1. Precalentá el horno a 175 °C y prepará un molde de 20 a 22 centímetros con aceite y un poco de harina, o papel manteca.
2. Batí los huevos con el azúcar durante dos o tres minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y aireada.
3. Sumá el yogur, el aceite y la vainilla. Incorporá también la ralladura de limón, si la usás.
4. Agregá la harina leudante y la sal, alternando con la leche. Mezclá solamente hasta integrar, sin batir de más.
5. Cortá el membrillo en cubos chicos. Si está demasiado duro, ablandalo unos segundos con una cucharadita de agua tibia, sin convertirlo en líquido.
6. Volcá la mitad de la masa en el molde, repartí parte del membrillo y cubrí con el resto. Terminá con más cubitos, ligeramente hundidos.
7. Horneá entre 35 y 45 minutos. Probá con un palillo en una zona sin dulce: debe salir sin masa cruda adherida.
Dos detalles que hacen la diferencia al cortarla
No mezclar demasiado después de agregar la harina ayuda a evitar una textura compacta. El otro punto es repartir el membrillo en distintas alturas: si se concentra todo en la superficie, una parte de la torta puede quedar sin relleno.
Al retirarla del horno, dejala reposar unos diez minutos dentro del molde antes de pasarla a una rejilla. Si se corta muy caliente, los sectores con dulce todavía blando pueden desarmarse. Se puede conservar tapada a temperatura ambiente durante el día y, para guardarla más tiempo, en la heladera.