Esta torta de naranja con almíbar es una alternativa casera, rendidora y fácil de preparar en casa con ingredientes accesibles.
Esta receta de torta de naranja casera se destaca por su textura esponjosa, su sabor cítrico y su preparación sencilla. El secreto para conseguir una miga bien húmeda está en el almíbar de naranja, que se vierte sobre la torta recién salida del horno para que absorba todo su sabor.
Torta de naranja sin gluten.
Gemini IA
Es una opción ideal para acompañar el mate, disfrutar en la merienda o servir como postre después de una comida.
Variantes para darle otro sabor
-
Chocolate y naranja: agregá 100 g de chips de chocolate a la masa junto con la última parte de la harina.
Con frutos secos: incorporá 80 g de nueces o almendras picadas para sumar un toque crocante.
Con glaseado: una vez que la torta esté completamente fría, cubrila con una mezcla de azúcar impalpable y unas gotas de jugo de naranja.
Errores comunes al preparar la torta
-
Usar ingredientes fríos: la manteca debe estar blanda y los huevos, a temperatura ambiente, para facilitar la integración de los ingredientes.
Batir demasiado la harina: mezclá solo hasta integrarla. Si trabajás de más la preparación, la miga puede quedar dura o gomosa.
Abrir el horno antes de tiempo: evitá abrir la puerta durante los primeros 30 minutos para que la torta pueda crecer sin sufrir cambios bruscos de temperatura.
Cómo preparar el almíbar de naranja
Ingredientes
Preparación
-
Colocá el azúcar y el jugo de naranja en una ollita.
Llevá a fuego medio hasta que la preparación rompa el hervor y el azúcar se disuelva.
Dejá hervir entre 1 y 3 minutos y retirala del fuego.
Ingredientes y paso a paso
Ingredientes para la masa
-
200 g de manteca blanda.
200 g de azúcar.
4 huevos a temperatura ambiente.
200 g de harina leudante tamizada.
Ralladura de 2 naranjas, solo la parte naranja.
100 ml de jugo de naranja.
Si no tenés harina leudante, podés usar 200 g de harina 0000 con 2 cucharaditas rasas de polvo de hornear.
Ingredientes para el almíbar
Preparación
-
Prepará el molde. Enmantecá y enhariná un molde de 22 cm de diámetro. Si preferís una torta más baja, podés usar uno de 24 cm. Precalentá el horno a 180 °C.
Batí la manteca con el azúcar. Colocá ambos ingredientes en un bol y batí hasta obtener una crema clara y aireada.
Agregá los huevos. Incorporá los huevos de a uno, batiendo después de cada adición hasta que se integren. Sumá la ralladura de naranja.
Incorporá la harina y el jugo. Agregá ambos ingredientes de manera alternada, empezando y terminando con la harina. Mezclá suavemente, sin batir de más.
Horneá la torta. Volcá la preparación en el molde y emparejá la superficie. Llevá al horno durante 35 a 45 minutos. Evitá abrirlo durante los primeros 30 minutos. Para comprobar si está lista, pinchá el centro con un palillo: debe salir limpio o con algunas migas secas.
Prepará el almíbar. Mientras la torta está en el horno, calentá el jugo de naranja con el azúcar en una ollita. Cuando hierva y el azúcar se haya disuelto, cociná entre 1 y 3 minutos y retiralo del fuego.
Bañá la torta. Retirá la torta del horno y pinchá suavemente la superficie con un palillo. Verté el almíbar caliente de manera uniforme, para que se distribuya por toda la miga.
Dejá enfriar. Esperá a que la torta se enfríe por completo antes de desmoldarla, para que se asiente y conserve su forma.