Una receta con papa y zapallito puede resolver una cena sin masa con pocos ingredientes. Las verduras se rallan, se mezclan con un huevo y se cocinan en discos finos. Retirar bien el agua y evitar porciones gruesas ayuda a conseguir una superficie dorada y un interior tierno.
La preparación puede acompañarse con tomates, ensalada de hojas o verduras asadas. El huevo forma parte de la mezcla desde el comienzo: une el rallado durante la cocción, sin necesidad de incorporar harina ni preparar una masa aparte.
Qué ingredientes necesitás para preparar los discos
Para una tanda pequeña, de aproximadamente seis a ocho unidades según el tamaño, necesitás:
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1 papa mediana, de unos 180 gramos.
1 zapallito redondo mediano, de aproximadamente 180 a 200 gramos.
1 huevo mediano.
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Sal y pimienta a gusto.
1 cucharada de aceite, distribuida entre las tandas.
Opcional: una cucharada de queso rallado.
Usá una sartén antiadherente en buen estado y una espátula ancha. No hace falta freír en abundante aceite: una película fina permite cocinar las porciones, siempre que la superficie evite que se peguen.
El tamaño de las verduras puede modificar la consistencia. La mezcla debe quedar húmeda y ligada, sin líquido acumulado en el fondo. Por eso, conviene trabajar con piezas medianas y prestar atención al escurrido antes de sumar el huevo.
Cómo rallar y exprimir la papa y el zapallito
Lavá el zapallito, retirale los extremos y rallalo con la parte gruesa del rallador. Si el centro tiene semillas grandes y está muy esponjoso, retiralo antes. La pulpa firme facilita obtener un rallado más parejo.
Colocalo en un colador con una pequeña pizca de sal y dejalo reposar unos diez minutos. Después envolvelo en un paño de cocina limpio y exprimí sobre un recipiente. Presioná hasta retirar el exceso de agua, sin dejar el rallado goteando.
Pelá la papa, rallala y exprimila también. Evitá dejarla en remojo: preparala poco antes de cocinar. El almidón que conserva contribuye a la cohesión, mientras que el huevo termina de unir los ingredientes con el calor.
Mezclá ambas verduras, agregá el huevo ligeramente batido y condimentá. Incorporá el queso si elegís usarlo. Cociná primero una porción pequeña para comprobar que se sostiene antes de llenar toda la sartén.
Cómo cocinarlos para que queden dorados y tiernos
Calentá la sartén a fuego medio-bajo y distribuí parte del aceite. Colocá cucharadas separadas y aplastalas hasta formar discos de aproximadamente medio centímetro de espesor. Las porciones finas permiten cocinar la papa sin quemar el exterior.
Dejá cocinar entre cuatro y seis minutos del primer lado, como orientación. Esperá a que la base se afirme antes de girar con la espátula y continuá del otro lado. El tiempo depende del grosor, la sartén y la intensidad del fuego, por lo que conviene revisar una pieza.
Si se doran demasiado rápido y la papa sigue firme, bajá el fuego y tapá brevemente. Destapá al final para que salga el vapor. Antes de servir, comprobá que la papa esté tierna y el huevo completamente cuajado.
Retirá los discos y servilos sin amontonarlos mientras están calientes. El vapor atrapado puede ablandar la superficie: mantenerlos separados ayuda a conservar el dorado y los bordes ligeramente crocantes.