21 de octubre de 2026 - 10:20

Qué comer esta semana: 5 recetas fáciles y económicas para no pensar todos los días qué cocinar

Estas recetas fáciles ayudan a organizar el menú semanal con ingredientes compartidos: cinco propuestas económicas para almuerzos y cenas.

Las cantidades que siguen están pensadas para dos porciones orientativas, que podés ajustar según el apetito y los acompañamientos. Hay una tortilla, una pasta, pollo con verduras, una tarta y arroz con legumbres: distintas preparaciones para evitar comer siempre lo mismo.

Qué comprar para organizar las cinco comidas

Antes de salir, revisá la heladera, el freezer y la alacena. La lista funciona como una guía, no como una obligación de comprar todo si ya contás con parte de los ingredientes.

Para preparar las cinco propuestas necesitás aproximadamente:

  • 4 papas medianas.

  • 4 cebollas medianas.

  • 4 zanahorias medianas.

  • 1 atado grande de acelga.

  • 6 huevos.

  • 200 gramos de pasta seca.

  • 150 gramos de arroz crudo.

  • 2 presas grandes de pollo, como pata y muslo.

  • 1 lata de tomate triturado, de unos 400 gramos.

  • 1 taza de garbanzos cocidos y escurridos.

  • 1 tapa de tarta, para una tartera pequeña.

  • Aceite, sal y condimentos.

  • Opcional: queso rallado.

Los vegetales se distribuyen entre varias comidas y los condimentos pueden adaptarse a lo que tengas. El costo final dependerá de los precios locales, la temporada y las marcas elegidas.

Cinco recetas para resolver de lunes a viernes

Lunes: tortilla de papa y acelga

Cortá una papa mediana en cubos pequeños y cocinala hasta que esté tierna. Cociná brevemente la mitad de la acelga, dejala enfriar, exprimila y picala. Retirar el agua evita que la tortilla quede aguada.

Mezclá con tres huevos y condimentá. Volcá en una sartén pequeña aceitada y cociná a fuego bajo, de ambos lados, hasta que el centro esté completamente cuajado. Podés acompañarla con zanahoria rallada, utilizando una de las cuatro de la lista.

Martes: pasta con salsa de tomate y zanahoria

Picá una cebolla y rallá una zanahoria. Cocinalas con un poco de aceite hasta que se ablanden, agregá el tomate triturado y condimentá. Si la salsa se espesa demasiado, incorporá un poco de agua.

Herví 200 gramos de pasta siguiendo el tiempo del paquete. Escurrí y mezclá con la salsa. Reservar unas cucharadas del agua de cocción permite ajustar la consistencia sin sumar crema.

Miércoles: pollo al horno con papas y zanahorias

Distribuí las dos presas de pollo en una fuente con tres papas, una zanahoria y una cebolla cortadas. Agregá aceite y condimentos. Cortá las verduras en tamaños parecidos para favorecer una cocción pareja.

Llevá a horno precalentado a unos 200 °C hasta que las verduras estén tiernas y el pollo completamente cocido. El tiempo varía según el tamaño de las presas; comprobá la cocción junto al hueso y, si tenés termómetro, verificá 74 °C en la parte más gruesa, sin tocarlo.

Jueves: tarta de acelga y cebolla

Cociná la acelga restante, exprimila y picala. Salteá una cebolla y mezclá ambas verduras con tres huevos; el queso rallado es opcional. Dejá entibiar los vegetales antes de incorporar los huevos.

Forrá una tartera pequeña con la tapa, agregá el relleno y horneá según las indicaciones de la masa. Retirá cuando la base esté cocida y el relleno firme, sin huevo líquido en el centro.

Viernes: arroz salteado con verduras y garbanzos

Cociná 150 gramos de arroz siguiendo las instrucciones del paquete. En otra sartén, salteá la última cebolla y la zanahoria restante. Agregá los garbanzos cocidos y escurridos. Esta combinación permite cerrar la semana con ingredientes de alacena.

Incorporá el arroz recién cocido y mezclá unos minutos con los condimentos. También podés aprovechar verduras cocidas que hayas congelado, siempre que se hayan conservado correctamente.

Cómo adelantar trabajo sin cocinar toda la semana de una vez

Podés lavar los vegetales, separar las cantidades y cocinar la acelga en una sola tanda. Guardá en la heladera la parte que usarás pronto y congelá la destinada a varios días después, en lugar de dejarla toda la semana refrigerada.

Si preparás arroz o pollo por adelantado, enfriá y refrigerá rápidamente en recipientes poco profundos. No dejes las comidas cocidas durante horas sobre la mesada y congelá las porciones que no vayas a consumir próximamente.

La planificación también admite cambios de orden. Podés comenzar por cualquiera de las cinco propuestas, priorizando los ingredientes más perecederos y dejando las opciones de alacena para cuando tengas menos tiempo.

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