5 de noviembre de 2026 - 13:25

Con 1 atado de espinaca y 2 huevos: la receta fácil para preparar una cena cremosa y gratinada sin usar harina

La espinaca y los huevos forman la base de estas recetas de cocina. Una cubierta de queso permite terminar la cena con un gratinado dorado.

El centro queda húmedo y suave, pero el huevo debe estar completamente cocido. Para lograrlo sin resecar los bordes, elegí una fuente pequeña y evitá una capa demasiado gruesa.

Qué ingredientes necesitás

Para dos porciones livianas, acompañadas con ensalada o una guarnición, usá:

  • 1 atado grande de espinaca, unos 350 a 400 gramos antes de limpiar.
  • 2 huevos grandes.
  • 60 gramos de queso cremoso o mozzarella.
  • 1 cucharadita de aceite para la fuente.
  • Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto.

El tamaño de los atados cambia. Como orientación, buscá obtener unos 150 a 200 gramos de espinaca cocida y bien escurrida.

El queso forma parte de esta versión porque permite gratinar. No hace falta sumar crema ni leche: la humedad de la verdura y la mezcla de huevo alcanzan para un centro tierno.

Cómo cocinar y escurrir la espinaca

Separá las hojas, retirales los sectores deteriorados y lavalas cuidadosamente. Colocalas en una olla amplia con el agua que conservan después del lavado.

Cociná brevemente, revolviendo hasta que pierdan volumen. Pasá a un colador, dejá entibiar y exprimí para retirar el líquido sobrante.

Picá con cuchillo y mezclá con los huevos batidos. Sumá los condimentos y la mitad del queso en cubitos. Evitá salar demasiado antes de considerar el aporte del queso.

Cómo hornear y gratinar

  • Precalentá el horno a 180 °C.
  • Aceitá una fuente de unos 16 a 18 centímetros.
  • Distribuí la mezcla en una capa pareja.
  • Colocá el queso restante arriba.
  • Horneá unos 20 a 30 minutos, según el espesor.
  • Terminá con gratinado breve, si el equipo y la fuente lo permiten.

El centro debe quedar cuajado. La referencia para platos con huevo es 71 °C en el interior; una superficie dorada no confirma por sí sola ese punto.

Dejá reposar cinco minutos antes de servir. Ese descanso permite cortar con mayor prolijidad y evita confundir la humedad natural de la espinaca con una mezcla todavía líquida.

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