El brócoli y los huevos pueden convertirse en una tortilla fina, con bordes tostados y centro tierno. Entre las recetas de cocina sin masa, esta permite aprovechar tanto las flores como la parte tierna del tallo. El secreto es cocinar la verdura sin dejarla aguada.
La preparación no lleva rebozado. Lo crocante aparece en los bordes más finos, especialmente cuando se sirve recién hecha. Si la dejás tapada después de cocinar, el vapor puede ablandar esa superficie.
Qué ingredientes necesitás
Para una cena individual abundante o dos porciones pequeñas, usá:
- 1 brócoli pequeño, que rinda unos 250 gramos limpio.
- 2 huevos grandes.
- 2 cucharaditas de aceite.
- Sal y pimienta, a gusto.
- 1 cucharada de queso rallado, opcional.
- Ajo en polvo o pimentón, opcionales.
Elegí flores firmes y un tallo sano. Pelá la parte exterior más fibrosa del tallo y cortá el interior en cubitos pequeños para cocinarlo junto con las flores.
Usá una sartén antiadherente de unos 20 centímetros. Una demasiado chica deja una tortilla gruesa, que tarda más en cocinarse en el centro.
Cómo preparar el brócoli
Lavá y dividí en piezas pequeñas. Cociná al vapor durante unos minutos, hasta que esté tierno pero todavía conserve estructura.
Escurrí bien, extendé sobre un plato y dejá que pierda el vapor. Después picá con cuchillo. Si hay agua visible, retirala con papel de cocina o un paño limpio.
Batí los huevos y mezclá con el brócoli tibio, los condimentos y el queso opcional. La verdura debe quedar bien distribuida, sin grandes ramas que dificulten dar vuelta la tortilla.
Cómo cocinarla y conseguir el dorado
- Calentá la sartén a fuego medio con una cucharadita de aceite.
- Distribuí la mezcla en una capa pareja y afiná los bordes.
- Bajá a fuego medio-bajo y cociná unos cinco minutos, hasta que la base esté firme.
- Tapá brevemente si la superficie sigue muy húmeda.
- Dala vuelta con ayuda de un plato, agregá el aceite restante y cociná del otro lado.
- Terminá destapada, comprobando que el huevo esté completamente cocido.
Los tiempos dependen del grosor y la hornalla. Como referencia de seguridad, las preparaciones con huevo deben alcanzar 71 °C en el centro.
Serví enseguida con tomate o zanahoria rallada. Para conservar los bordes dorados, evitá dejarla sobre un plato cubierta mientras terminás otros preparativos.