Un pollo entero puede ser la base de cinco recetas de cocina para dos personas si lo repartís antes de servir y completás cada plato con verduras, legumbres o cereales. La idea es aprovechar las presas grandes para las primeras cenas y usar la carne desmenuzada en preparaciones que rinden más.
Elegí un pollo de alrededor de 2 kilos. Ese peso incluye huesos y piel, así que el rendimiento de carne puede variar. Si al deshuesarlo te queda menos de lo previsto, reservá las porciones más chicas para la sopa y el guiso, donde el choclo y los garbanzos completan el plato.
Cómo cocinar el pollo y repartirlo antes de servir
Condimentá el pollo con aceite, sal, pimienta y pimentón. Hornealo entero y sin relleno a 180 °C. El tiempo depende del tamaño y del horno: para comprobar el punto, medí 74 °C en la parte más gruesa de la pechuga y en la parte interna del muslo y del ala, sin tocar el hueso con el termómetro.
Mientras se asa, aprovechá el horno para cocinar dos papas, dos zanahorias, dos cebollas y un morrón en una fuente aparte. En la hornalla podés adelantar la polenta, el cuscús y las bases del guiso y la sopa.
Cuando puedas manipular el pollo, separá los dos cuartos traseros y las dos mitades de pechuga. Recuperá también la carne de las alas y la que queda pegada a la carcasa. Destiná los cuartos traseros al primer plato, una mitad de pechuga al segundo, la otra al tercero y repartí la carne restante entre las últimas dos cenas.
Cinco cenas distintas para preparar en la misma tanda
- Pollo al horno con papas y zanahorias. Serví un cuarto trasero por persona con las papas y una parte de las zanahorias asadas. Terminá con limón y perejil.
- Polenta con salsa de tomate y pollo. Prepará media taza de polenta seca según el paquete. Desmenuzá media pechuga y mezclala con 250 gramos de tomate triturado y parte de la cebolla asada. Calentá la salsa y servila sobre la polenta.
- Cuscús con pollo y verduras asadas. Hidratá tres cuartos de taza de cuscús según el envase. Sumá la otra mitad de pechuga en tiras, el morrón y parte de las verduras restantes. Condimentá con comino y un chorrito de aceite.
- Guiso de garbanzos y pollo. Cociná una lata de garbanzos escurridos con 200 gramos de tomate triturado, un poco de cebolla asada y un chorrito de agua. Cuando la salsa espese, incorporá la mitad de la carne recuperada.
- Sopa de choclo y pollo. Cociná una taza de choclo con 600 mililitros de caldo y la zanahoria asada que hayas reservado. Pisá una parte del choclo con un tenedor para darle cuerpo y agregá el resto del pollo desmenuzado.
Qué cenas van a la heladera y cuáles al freezer
Guardá las primeras dos cenas en la heladera a 4 °C o menos y congelá las otras tres el mismo día. Repartí cada plato en recipientes bajos y tapados, con nombre y fecha. No dejes las preparaciones más de dos horas a temperatura ambiente, o más de una hora si supera los 32 °C.
Pasá al refrigerador la porción del día siguiente para descongelarla y, al servir, recalentala hasta que el centro alcance 74 °C. Así, el trabajo de asar, deshuesar y preparar las guarniciones queda concentrado en una sola sesión.