Varias playas del litoral español se encuentran en alerta por la presencia del llamado “dragón azul” (Glaucus atlanticus), un pequeño molusco pelágico de entre 2 y 3 centímetros que puede resultar más peligroso que las medusas. En los últimos días, las autoridades cerraron playas en Cádiz, Alicante, Valencia y Lanzarote, mientras que otros puntos del Mediterráneo también vigilan su llegada.
Este animal marino flota en la superficie y es potencialmente riesgoso para los bañistas, ya que almacena veneno y sustancias urticantes que libera al entrar en contacto con la piel.
Un molusco atractivo y peligroso: cómo reconocerlo
El dragón azul, de color metálico y con apéndices que le dan un aspecto alado, es depredador de especies altamente tóxicas como la carabela portuguesa. Tras alimentarse, almacena sus nematocistos, células urticantes, para usarlos en su defensa y caza, lo que convierte a su picadura en extremadamente dolorosa y peligrosa.
Los síntomas de la picadura
El contacto con este molusco puede provocar:
- Dolor intenso en la piel.
- Náuseas y vómitos.
- Reacciones alérgicas.
Los expertos recomiendan limpiar la zona con agua del mar o agua tibia del grifo y acudir de inmediato a un centro de salud.
El tamaño del "dragón azul".
Por qué aparecen en la costa
El dragón azul suele habitar en aguas cálidas del Atlántico, pero el aumento de las temperaturas y las variaciones en las corrientes marinas están facilitando su llegada al Mediterráneo. Al flotar boca arriba y dejarse llevar por el oleaje, su llegada a la orilla es cada vez más frecuente.