Una tarta de pollo rápida puede estar lista con 20 minutos de horno, siempre que el relleno se prepare con carne previamente cocida. Si se comienza con pollo crudo, habrá que sumar su cocción y el tiempo total será considerablemente mayor.
El secreto para reducir el tiempo es usar pollo ya cocido y una tapa comprada. Los 20 minutos corresponden principalmente a la cocción en el horno.
Una tarta de pollo rápida puede estar lista con 20 minutos de horno, siempre que el relleno se prepare con carne previamente cocida. Si se comienza con pollo crudo, habrá que sumar su cocción y el tiempo total será considerablemente mayor.
Esta versión evita el salteado prolongado de verduras y utiliza ingredientes que pueden mezclarse directamente. Recetas de referencia con pollo cocido y masa preparada también establecen una cocción cercana a los 20 minutos, hasta que la cubierta o el relleno quedan firmes y dorados.
El pollo puede provenir de una pechuga hervida, de una preparación al horno o de una sobra correctamente refrigerada. Lo importante es que esté completamente cocido antes de entrar en la tarta.
Primero, encender el horno a 200 °C para que alcance la temperatura mientras se arma el relleno. Aceitar ligeramente una tartera de aproximadamente 22 centímetros y acomodar la masa.
En un recipiente, mezclar el pollo desmenuzado con los huevos, el queso crema, la cebolla de verdeo y el choclo. Condimentar con sal, pimienta y pimentón hasta obtener un relleno húmedo, pero no líquido.
Distribuir la preparación sobre la tapa y sumar por encima el queso cremoso cortado en pequeños cubos. Terminar con una cucharada de queso rallado, que ayudará a conseguir una superficie más dorada.
Llevar al horno durante unos 20 minutos. La tarta estará lista cuando la masa se vea firme en los bordes, el queso se haya fundido y el centro no se mueva como un líquido al sacudir suavemente el molde.
Antes de cortarla, dejarla reposar entre tres y cinco minutos. Ese breve descanso ayuda a que el huevo termine de asentarse y evita que el relleno se desarme al servirlo.
El principal error es agregar demasiado queso crema, vegetales con agua o pollo que conserva mucho líquido de cocción. Antes de incorporarlo, conviene escurrir bien todos los ingredientes.
También puede espolvorearse una cucharada fina de pan rallado sobre la masa antes de añadir el relleno. Esa capa absorbe parte de la humedad sin modificar demasiado el sabor.
Para una base más crocante, puede precocinarse la tapa durante cinco minutos. En ese caso, el proceso total será un poco más largo, pero la masa resistirá mejor un relleno abundante.