Con la llegada del invierno, cada vez más personas vuelven a tejer para crear piezas decorativas que aporten calidez y estilo al hogar. Entre las tendencias más destacadas de decoración, las mantas artesanales para sillones ganan protagonismo por su capacidad para transformar cualquier ambiente con pocos materiales, mucho diseño y un toque personal difícil de conseguir con productos industriales.
Qué materiales necesitás para tejer una manta
Para hacer una manta tejida para el sillón, lo ideal es elegir lana gruesa o vellón, porque permite avanzar rápido y genera una textura mullida. También se pueden usar agujas grandes, de entre 10 y 15 milímetros, según el grosor del hilado.
Una medida práctica para sillón es de 1 metro por 1,40 metros. Para ese tamaño, se necesitan entre 1,5 y 2 kilos de lana gruesa. Si buscás una manta más liviana, podés usar acrílico suave o lana semigruesa doble.
Los colores más elegidos para este invierno son beige, crudo, gris, chocolate, verde oliva y terracota, tonos que combinan muy bien con estilos rústicos, nórdicos y modernos.
Cómo tejerla paso a paso
El punto más fácil para principiantes es el punto Santa Clara, que se hace tejiendo todas las vueltas al derecho. Para empezar, montá entre 60 y 70 puntos si usás lana gruesa. Luego, tejé todas las filas iguales hasta alcanzar el largo deseado.
La clave está en mantener una tensión pareja: ni muy ajustada ni demasiado floja. Esto permite que la manta tejida quede uniforme y con buena caída sobre el sillón.
Cuando llegues al largo final, cerrá los puntos sin apretar demasiado para que el borde no se encoja. Después, escondé las hebras sobrantes con una aguja lanera.
El detalle deco que cambia el resultado
Para darle un acabado más moderno, podés sumar flecos en los extremos. Solo hay que cortar tiras de lana del mismo largo, doblarlas por la mitad y pasarlas por los bordes con ayuda de una aguja o crochet.
Este detalle refuerza el estilo artesanal y convierte la manta en una pieza central de decoración.
Por qué esta tendencia vuelve cada invierno
Las mantas tejidas combinan abrigo, diseño y funcionalidad. En el hogar, ayudan a renovar el sillón sin cambiar muebles ni gastar demasiado.
Además, lo hecho a mano aporta personalidad y transforma cualquier espacio en un ambiente más cálido, cómodo y visualmente atractivo.