No cabe dudas de que el mate es la infusión más consumida por los argentinos y es por ello que no debe faltar en ningún hogar. Esta bebida caliente, a base de yerba mate puede ser cebada amarga, dulce o con infinitas variedades que aporten sabor.
El recipiente elegido para preparar la infusión preferida de los argentinos puede ser de diferentes materiales y algunos deben ser curados antes de su uso.
No cabe dudas de que el mate es la infusión más consumida por los argentinos y es por ello que no debe faltar en ningún hogar. Esta bebida caliente, a base de yerba mate puede ser cebada amarga, dulce o con infinitas variedades que aporten sabor.
Pero hablemos del envase en que se ceba, es decir, del mate. Hoy en día hay una extensa variedad de tipos de mates, tanto que es casi un objeto de diseño. Ya sea de vidrio, de metal, de cerámica, de silicona o de plástico, las opciones son muchísimas.
Sin embargo, los que no pasan de moda y cada año siguen siendo de los favoritos son los mates de madera y los mates de calabaza. Pero hay un detalle, estos dos requieren ser curados antes de su uso.
La calabaza o la madera pueden alterar el gusto de la infusión y favorecer la formación de hongos, producto de la humedad. También son propensos a partirse sino se les hace un tratamiento previo adecuado. Al curarlos, se sellan los poros de sus paredes y se evita que se altere la superficie del recipiente.