18 de enero de 2026 - 11:30

Chau lentes sucios: el truco definitivo para hacer tu propio limpiador con solo tres ingredientes

Olvidate de las manchas de grasa y los rayones. Te contamos cómo armar un limpiador profesional en cinco minutos y un truco milagroso para tus anteojos.

Limpiar los anteojos parece simple, pero la mayoría lo hace mal. Estos trucos pueden evitar que tus lentes sufran daños mayores, pero antes debes saber qué es lo que no debes hacer. Usar el vaho del aliento o el borde de la remera es el camino directo a rayar los cristales para siempre por la fricción de partículas de polvo.

Además, la suciedad y la grasa de los dedos no son solubles en agua, por lo que se necesita una solución específica para eliminarlas sin dañar los tratamientos ópticos. Por suerte, podés armar un kit profesional en tu casa por muy poca plata.

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La receta de 3 ingredientes para un líquido limpiador casero

Para preparar tu propio solvente, solo necesitás tres elementos que seguro tenés a mano: agua destilada, alcohol isopropílico (al 70%) y una gota de detergente líquido neutro.

El agua destilada es fundamental porque no tiene minerales que rayen el vidrio.

La mezcla ideal consiste en unir 3 partes de agua con 1 parte de alcohol y la gota de jabón en un atomizador limpio. Agitá suavemente y ya tenés un producto que desinfecta y elimina huellas dactilares al instante. Recordá aplicarlo siempre sobre un paño de microfibra y nunca directamente sobre el lente.

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¿Rayones? La solución está en tu baño

Si tus anteojos ya tienen rascazos superficiales que dificultan la visión, existen remedios caseros que pueden mejorar la situación. Uno de los más efectivos es usar una pequeña cantidad de pasta de dientes blanca, siempre que no sea abrasiva.

Debés frotar la pasta sobre la lente con un paño de microfibra realizando movimientos circulares y luego enjuagar con agua tibia. Otra opción es preparar una pasta espesa con bicarbonato de sodio y agua, aplicándola de la misma manera para disimular las marcas.

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Finalmente, no te olvides de lo más importante: el paño de microfibra también se ensucia. Lavalo regularmente a mano con agua fría y jabón neutro para que no sigan acumulando grasa que luego trasladás a tus ojos.

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