Tres osos pardos (una osa parda cantábrica y sus dos crías) trepando una escarpada ladera de Asturias protagonizaron una de las escenas que refleja la recuperación de una población que estuvo cerca de desaparecer. A finales de los años 80 quedaban alrededor de 60 ejemplares en la Cordillera Cantábrica, mientras que ahora las estimaciones manejadas por especialistas son considerablemente mayores.
La familia fue observada al anochecer en El Diente, cerca de La Peral, en el Parque Natural de Somiedo. A aproximadamente un kilómetro y medio de distancia, los cachorros avanzaban por las paredes de roca mientras la madre esperaba y los acompañaba. El avistamiento se produjo en una zona donde la conservación transformó radicalmente el panorama de la especie.
Cómo fue el avistamiento de la osa y sus dos crías en Asturias
La escena ocurrió cuando comenzaba a oscurecer en las montañas de Somiedo.
- Desde el otro lado del paso de montaña de La Peral y mediante telescopios, los observadores pudieron seguir a una madre con dos cachorros mientras escalaban la ladera conocida como El Diente.
- Los pequeños avanzaban con dificultad por las paredes de roca y la madre permanecía pendiente de ellos, esperando cuando era necesario.
- Al alcanzar la cresta, los tres quedaron recortados contra el cielo. Los cachorros incluso jugaron entre sí antes de desaparecer por el otro lado de la montaña.
- Uno de ellos volvió momentáneamente a aparecer sobre la cima, con las patas delanteras levantadas, antes de seguir a su madre.
¿Cuántos osos pardos cantábricos hay actualmente?
En la Cordillera Cantábrica, el guía naturalista Luis Frechilla considera que la población podría superar actualmente los 500 ejemplares.
La recuperación no significa que hayan desaparecido los problemas. Según Frechilla, la especie continúa clasificada como amenazada y todavía existen importantes desafíos para garantizar una población saludable a largo plazo.
Qué permitió que los osos regresaran a las montañas del norte de España
La protección frente a la caza fue uno de los factores fundamentales, pero no el único.
- La Fundación Oso Pardo también ha trabajado en la creación de corredores biológicos mediante la plantación estratégica de árboles y arbustos que proporcionan alimento y facilitan el desplazamiento de los animales entre diferentes territorios.
- Estas conexiones son importantes porque una población puede aumentar en número y, al mismo tiempo, continuar teniendo problemas si determinados grupos permanecen aislados.
- En Somiedo, además, grandes sectores utilizados por los osos permanecen cerrados al público y las actividades organizadas para observarlos están sujetas a restricciones.
Qué dificultades siguen enfrentando las crías pese a la recuperación
El crecimiento de la población no garantiza la supervivencia de cada nueva generación.
Solo alrededor del 30% de las crías consigue sobrevivir por sí sola después del período de cuidado materno, que se prolonga aproximadamente durante un año.
Ese dato convierte el avistamiento de la madre y sus dos pequeños en algo más que una escena llamativa en las montañas asturianas.
Hace cuatro décadas, unos 60 osos representaban el frágil futuro de toda la población cantábrica. Ahora, una madre guiando a dos crías por las paredes rocosas de Somiedo muestra cuánto cambió su situación, pero también por qué cada nueva generación continúa siendo decisiva para consolidar su recuperación.