Pocas preparaciones son tan versátiles como esta crema de chocolate, caramelo y avellana. La combinación del chocolate amargo, las avellanas y el sabor intenso del caramelo da como resultado una pasta untable ideal para tener siempre en la heladera.
Esta crema de chocolate perfecta para tostadas, panqueques, budines, tortas, helados y muchas otras recetas dulces.
Pocas preparaciones son tan versátiles como esta crema de chocolate, caramelo y avellana. La combinación del chocolate amargo, las avellanas y el sabor intenso del caramelo da como resultado una pasta untable ideal para tener siempre en la heladera.
Podés disfrutarla sobre una tostada, usarla como relleno de tortas y budines o sumarle una cucharada a un helado, frutas frescas o yogur.
120 g de chocolate amargo
80 g de pasta de avellanas
200 g de azúcar (150 g para el caramelo y 50 g para la crema)
500 ml de crema de leche
1 chaucha de vainilla
1 pizca de sal
Prepará el caramelo
Colocá 150 gramos de azúcar en una cacerolita y cocinalos a fuego medio hasta obtener un caramelo de color ámbar. Retiralo enseguida para que no se queme ni quede amargo.
Abrí la chaucha de vainilla y raspá las semillas. Llevá la crema de leche a una cacerola junto con la vainilla, los 50 gramos de azúcar restantes y una pizca de sal.
Cuando rompa el hervor, bajá el fuego e incorporá el caramelo con mucho cuidado. Revolvé y dejá cocinar durante 10 minutos a fuego bajo.
Mientras tanto, derretí el chocolate junto con la pasta de avellanas a baño María. El recipiente no debe tocar el agua para que el chocolate se funda de manera pareja y no se queme.
Agregá un poco de la crema caliente sobre el chocolate derretido y mezclá con un batidor de mano hasta lograr una emulsión lisa y brillante.
Luego volcá el resto de la preparación en la cacerola y cociná 5 minutos más, revolviendo de forma constante.
Repartí la crema en frascos de vidrio con tapa. Llevá los frascos al horno a 110 °C durante 15 minutos para esterilizarlos.
Dejalos enfriar a temperatura ambiente y después guardalos en la heladera durante al menos dos horas, hasta que la crema tome cuerpo.
Sacá el caramelo cuando tenga un color ámbar claro para evitar un sabor amargo.
Incorporá el caramelo a la crema de leche despacio porque ambas preparaciones están muy calientes.
Derretí el chocolate siempre a baño María y con calor suave.
Si la crema sale muy firme de la heladera, dejala unos minutos a temperatura ambiente antes de untarla.
Es una preparación muy rendidora y combina con una gran variedad de postres y meriendas:
Untar tostadas, criollitos o medialunas.
Acompañar panqueques, waffles y crepes.
Rellenar tortas, budines y alfajores caseros.
Cubrir cheesecakes o brownies.
Servir sobre helado, frutas o yogur.
La pasta de avellanas es una crema elaborada únicamente con avellanas trituradas, que liberan sus aceites naturales hasta formar una textura suave y untuosa. Para esta receta conviene elegir una versión sin azúcar agregada, ya que permite controlar mejor el dulzor final.
Guardada en frascos esterilizados y bien cerrados, la crema dura hasta un mes en la heladera. Una vez abierto el frasco, lo ideal es consumirla dentro de las dos semanas siguientes.