Flor Vigna y Luciano Castro formaron una de las parejas más sensuales de todo el ambiente, se muestran súper enamorados y en el festejo del cumpleaños de la bailarina parece que se mostraron más pasionales que nunca.
Flor Vigna y Luciano Castro formaron una de las parejas más sensuales de todo el ambiente, se muestran súper enamorados y en el festejo del cumpleaños de la bailarina parece que se mostraron más pasionales que nunca.
La ahora conductora de “El último pasajero” organizó durante el fin de semana una fiesta e invitó a sus amigos más cercanos y familiares. Todos se divirtieron y se conoció un dato extraoficial sobre unos minutos de ausencia que tuvieron los tortolitos.

Karina Iavícoli contó en “Socios del espectáculo” que Flor y el actor habrían tenido relaciones sexuales mientras los presentes disfrutaban del evento. “Hasta las 4 de la mañana estuvieron, me dijeron que Luciano a cada rato iba y la sacaba de la pista porque a ella le gusta bailar mucho y a él no; la llevaba un rato, chapaban y volvía a bailar”.
Y agregó: “Paulita decía salían a cada rato… bueno, en un momento tardaron más de lo habitual. A mis oídos llegó que en medio del festejo lo hicieron, cuando venga Luciano a ‘Socios’ se lo voy a preguntar”.
En ese momento, los conductores del ciclo, Adrián Pallares y Rodrigo Lussich, dijeron que Vigna y Castro se habrían comprometido: “Parece que hay compromiso porque hay capturas de ellos con anillos”.
En marzo, Flor Vigna reveló que había cambiado su pensamiento y disfrute a la hora de tener relaciones sexuales: “Yo no descubrí nada del sexo hasta después de los 25 años. Apenas sabía hacer un misionero. Y admito que fue una responsabilidad mía. Entre amigas coincidimos que después de algún tiempo sola es normal volver a tener vergüenza de estar desnuda en frente de alguien. Es como un recomenzar. Y tal vez fue así que redescubrí ese universo. Me redescubrí a mí misma por un nuevo amor”.

En la misma entrevista con Teleshow, Vigna hizo referencia a su actividad sexual con Castro: “Pasó con Lucho. Cuando él me dijo: ´Qué lindo que es ese lunar que tenés ahí´, yo me enamoré de ese lunar. De un lunar al que jamás le había puesto atención. La conexión con otro, con su mirada, con su piel, te hace percibirte de otra forma. Y todo, hasta el entrelazamiento de los cuerpos, comienza a tener otra connotación. El morbo te resulta banal y lo que sentís, lo que pasa entre los dos, pasa a ser místico”.
“Lucho me enseñó a amarme y a que yo también puedo ser mimada. Un día me miró desnuda y me dijo: ´Nunca te operes´. No dejo de aprender de él y de sus miradas”, sostuvo la bailarina.
