Quedarse despierto durante la noche mientras la mente repasa conversaciones, preocupaciones o tareas pendientes es una experiencia común. Para el neurocientífico Andrew Huberman, profesor de Neurobiología en la Escuela de Medicina de Stanford y conductor del podcast Huberman Lab, una parte importante del descanso depende de comprender cómo funciona la biología del cerebro.
Huberman afirmó que la capacidad de desconectar mentalmente en la última hora del día puede marcar una diferencia significativa en la calidad del sueño y, en consecuencia, en el rendimiento diario.
“La persona que puede apagar su mente en la última hora de su día y obtener un mejor y más profundo sueño, voy a poner todo mi dinero en esa persona”, señaló.
El ejercicio de movimiento ocular que propone para dormir mejor
Cuando le preguntaron cómo calmar el cerebro antes de dormir, Huberman describió una secuencia de movimientos oculares que recomienda realizar con los ojos cerrados
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Mover lentamente los ojos de izquierda a derecha.
Repetir el movimiento en sentido contrario.
Girar los ojos en círculos en sentido antihorario.
Luego hacerlo en sentido horario.
Dirigir suavemente la mirada hacia la punta de la nariz, sin forzar el cruce de los ojos.
Finalizar con una exhalación lenta.
Según el investigador, esta secuencia busca modificar la actividad de ciertos circuitos relacionados con la conciencia corporal antes de iniciar el sueño.
¿Qué es la propiocepción y por qué la relaciona con el sueño?
Huberman explicó que el fundamento de la técnica está en la propiocepción, el sistema que permite al cerebro saber dónde se encuentran las extremidades y el cuerpo en el espacio.
“Para conciliar el sueño, necesitás olvidar la posición de tu cuerpo. Este es el primer paso crítico para dormirse del que nadie habla”, afirmó.
La hipótesis que plantea es que estos movimientos oculares ayudan a interrumpir temporalmente esa percepción corporal, favoreciendo la transición hacia el sueño. Sin embargo, es importante señalar que esta técnica corresponde a una recomendación de Huberman y la evidencia científica sobre su eficacia específica aún es limitada, por lo que no constituye un tratamiento médico para el insomnio.
La importancia de la luz de la mañana para regular el cortisol
Más allá del ejercicio para dormir, Huberman insistió en que el descanso comienza mucho antes de acostarse. Uno de los pilares de su protocolo diario es la exposición a luz natural brillante durante los primeros 30 a 60 minutos después de despertar.
Según explicó, este hábito favorece el pico natural de cortisol por la mañana, una hormona que describió como esencial para movilizar la energía disponible en el organismo.
“La mejor manera de elevar ese cortisol matutino es recibir luz brillante en tus ojos dentro de los primeros 30 a 60 minutos de tu día”, sostuvo.
El neurocientífico añadió que ese momento también puede aprovecharse para hidratarse, tomar café o té y, si es posible, realizar actividad física, con el objetivo de reforzar el ritmo circadiano.
Su demostración en el programa de Jimmy Fallon
Huberman volvió a mostrar esta técnica durante su visita a The Tonight Show Starring Jimmy Fallon, donde presentó su libro Protocols: An Operating Manual for the Human Body.
El científico explicó que la obra le llevó ocho años de trabajo y aprovechó el programa para realizar una demostración práctica del ejercicio ocular frente a la audiencia. El segmento combinó la presentación del libro con recomendaciones sobre hábitos destinados a proteger la salud cerebral y mejorar la calidad del sueño.