Septiembre marca un momento clave para reactivar la huerta, pero no todas las semillas se siembran de la misma manera. Mientras acelga, lechuga, rabanito y zanahoria pueden comenzar directamente en la tierra, cultivos de verano como tomate y berenjena pueden necesitar primero un almácigo protegido si las noches continúan frías.
La selección incluye 10 cultivos que permiten escalonar la producción desde las primeras semanas de primavera hasta el verano: acelga, lechuga, rabanito, zanahoria, tomate, berenjena, pepino, zapallo, espinaca y albahaca. Antes de sembrarlos, conviene considerar las temperaturas, las posibles heladas tardías, el espacio disponible y las necesidades particulares de cada especie.
Cuáles son las 10 semillas que se pueden plantar durante septiembre
La llegada de días más largos permite comenzar a ampliar progresivamente la variedad de la huerta en el jardín de casa.
Estas son las 10 opciones para sembrar durante septiembre, con los cuidados básicos que requiere cada una:
- Acelga: se adapta a diferentes tipos de suelo y permite cortar las hojas progresivamente durante varios meses sin necesidad de retirar inmediatamente toda la planta.
- Lechuga: puede sembrarse en tierra, macetas o mesas de cultivo. Para mantener una producción más constante, resulta útil realizar siembras escalonadas.
- Rabanito: destaca por su velocidad. Dependiendo de la variedad y las condiciones, algunos pueden estar listos para cosechar aproximadamente un mes después de la siembra.
- Zanahoria: conviene sembrarla directamente en un suelo suelto y profundo, porque el trasplante puede perjudicar el desarrollo de la raíz.
- Tomate: septiembre permite comenzar los almácigos. El trasplante al exterior debe esperar hasta que disminuya el riesgo de frío intenso y heladas.
- Berenjena: necesita temperaturas cálidas y mucho sol. Si todavía hace frío durante la noche, es preferible iniciar las semillas en un espacio protegido.
- Pepino: prospera con temperaturas cálidas y requiere un suelo fértil, buen drenaje y espacio para desarrollarse.
- Zapallo o calabaza: necesita bastante lugar porque sus guías pueden extenderse considerablemente. Un cantero amplio facilita su crecimiento.
- Espinaca: tolera temperaturas frescas y todavía puede sembrarse al comienzo de septiembre para obtener hojas durante la primavera, antes de los calores más intensos.
- Albahaca: puede iniciarse cuando las temperaturas comienzan a subir. Es especialmente sensible al frío, por lo que no conviene apresurar su exposición al exterior si persisten las noches frías.
¿Qué se puede cosechar antes de que llegue el verano?
No hace falta esperar varios meses para empezar a obtener resultados.
- El rabanito es la opción más rápida de esta selección: determinadas variedades pueden alcanzar el momento de cosecha en alrededor de cuatro semanas si reciben las condiciones apropiadas.
- Lechuga y espinaca también permiten obtener hojas relativamente pronto, mientras que la acelga puede comenzar a cosecharse progresivamente y continuar produciendo durante meses.
Esto permite combinar en un mismo espacio cultivos rápidos con otros destinados principalmente al verano.
Mientras tomates, berenjenas, pepinos y zapallos avanzan hacia su etapa productiva, las hortalizas de hoja y los rabanitos pueden ofrecer las primeras cosechas de primavera.
Septiembre funciona así como un mes de transición: permite obtener rabanitos y hojas en pocas semanas mientras se prepara la huerta que producirá tomates, berenjenas, pepinos y zapallos durante los meses cálidos.