13 de septiembre de 2026 - 14:41

Una perra aterrada que no dejaba que nadie la tocara es ayudada por otro perro y la escena hace llorar al personal del refugio

Nala se escondía y el personal no podía acercarse. Todo cambió cuando descubrieron que la presencia de otro perro la hacía sentirse segura.

Nala, una pastor alemán de cuatro años, llegó a un refugio de Arkansas después de pasar varias semanas suelta y ser capturada con una trampa humanitaria. Desde el primer momento mostró un miedo extremo hacia las personas: se encogía en el fondo del canil, ladraba cuando alguien se acercaba y no permitía que el personal la tocara.

La situación era tan difícil que para sacarla al exterior debían utilizar una correa de lazo sin contacto directo. Cuando un equipo de Best Friends Animal Society visitó West Memphis Animal Services para trasladar algunos perros, Nala era uno de los casos más complejos. La especialista en entrenamiento y conducta Dani Rakestraw decidió intentar un acercamiento diferente.

Los premios no alcanzaban para que confiara

Rakestraw entró al canil con golosinas y permaneció sentada durante unos 30 minutos. Nala se acercaba lo suficiente para tomar el premio, pero inmediatamente retrocedía y volvía a esconderse. La estrategia permitía reducir un poco la distancia, aunque no lograba que se sintiera cómoda con el contacto humano.

Entonces el personal mencionó un detalle que había observado durante su estadía: Nala parecía reaccionar con interés cuando veía a otros perros. Esa pista llevó a la especialista a pensar que un compañero canino podía funcionar como puente para sacarla del estado de miedo en el que se encontraba.

La llevaron al patio junto a otro perro y cambió por completo

El equipo acercó al canil un perro sociable y compatible. La idea era mantener a Nala interesada el tiempo suficiente para colocarle la correa y llevarla al patio. El plan funcionó y, apenas llegó al espacio de juego junto al otro animal, su comportamiento se transformó.

Rakestraw recordó que Nala “se iluminó” de inmediato. Corrió, jugó y empezó a moverse con una soltura que el personal no había visto desde su llegada. En un momento se detuvo y apoyó las patas delanteras sobre la especialista en un gesto amistoso. Los trabajadores del refugio terminaron llorando porque no sabían que la perra podía mostrarse de esa manera.

Los otros perros se convirtieron en su punto de apoyo

Tras el traslado al Best Friends Pet Resource Center de Bentonville, Nala confirmó que aquel episodio no había sido casualidad. Se destacó rápidamente en los grupos de juego y se mostraba especialmente cómoda cuando estaba acompañada por otros perros. La especialista llegó a describirla como una especie de “mamá” dentro de los grupos.

El caso también mostró una limitación frecuente de los refugios: el comportamiento de un animal dentro de un canil puede no reflejar cómo será cuando se sienta seguro. El ruido, los olores, el aislamiento y la pérdida repentina de referencias pueden hacer que un perro normalmente sociable parezca inaccesible.

Una voluntaria llegó sin intención de adoptar y terminó llevándola a casa

Tiempo después, la docente Haven LaCour llegó al centro para completar horas de voluntariado. Al finalizar sus tareas le ofrecieron pasar un rato con los perros y Nala llamó su atención. Apenas 15 minutos después del encuentro, la perra ya buscaba sus manos para que siguiera acariciándola.

Haven volvió a su casa, habló con su marido, Chance, y ambos aceptaron llevar a Nala durante un fin de semana de prueba. La decisión definitiva llegó al día siguiente: Nala se quedaba con ellos. En el nuevo hogar continuó construyendo confianza mientras además recibía tratamiento contra el gusano del corazón.

La historia que había comenzado con una perra que ni siquiera toleraba una mano cerca terminó de una manera completamente distinta. El primer cambio no apareció gracias a una caricia humana, sino cuando otro perro le dio la seguridad necesaria para mostrar quién era. Esa escena en el patio fue la primera vez que el personal vio una versión de Nala que hasta entonces había permanecido escondida detrás del miedo.

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