El intendente de la Capital, Ulpiano Suárez, aclara a cada momento que "no es oficialista", una variación del "no me van a pintar de violeta" con el que intenta marcar un matiz en la alianza con La Libertad Avanza camino a las trascendentales elecciones 2027, en las que buscará convertirse en candidato a gobernador.
No ser oficialista, implica, por ejemplo, advertir a Javier Milei por el posible impacto negativo de su ríspida relación política con el presidente brasileño, Lula Da Silva, en las exportaciones mendocinas y la llegada de turistas de ese país a la provincia.
Sin embargo, este jueves, el expectante alcalde capitalino destacó una medida del Presidente: la decisión de dar marcha atrás con la reforma de la Ley de Tierras en el marco del amplio proyecto de "inviolabilidad de la propiedad privada" que recaló en el Senado nacional.
"Celebro que el Gobierno haya tomado esta decisión de no avanzar, creo que supo frenar a tiempo", afirmó Suárez en diálogo con la Mesa Política de Aconcagua Radio, e indicó: "Quizás es necesaria una modificación en la ley, pero era con consenso, era con bisturí y no con una motosierra. Y en el medio obviamente aparece la soberanía y también un estado de ánimo de la sociedad con hechos recientes, la situación de Malvinas y ese brote nacionalista que se estaba promoviendo".
También consideró: "Estamos planteando una modificación para vender tierra a los extranjeros y nos peleamos con nuestro principal socio comercial que es Brasil, hay una inconsistencia allí".
"Celebro que esto no avance, que se siga trabajando, que se hable con los gobernadores. Independientemente de una posición partidaria en nuestro partido a nivel nacional que había expresado que esto comprometía la soberanía, el control de las fronteras y los recursos del país", agregó.
Suárez afirmó que una modificación de la ley de Tierras requiere el consenso de los gobernadores y afirmó: "Es un gran tema, porque estamos hablando de soberanía y de recursos. De golpe, el Estado Nacional se hacía a un lado en cuanto a los controles y eso tampoco es razonable para defender la soberanía".
El intendente de la Capital relacionó incluso las tensiones sociales respecto de la ley de Tierras con las que hubo en Mendoza cuando se buscó una modificación de la ley 7722, que restringe la minería; y el Gobierno provincial tuvo que dar marcha atrás. "Había un exceso en la desregulación y no se había hecho una lectura del contexto social. Esto estaba generando de nuevo enfrentamientos, es decir, un fuerte debate entre los argentinos. Yo lo conecto, por ejemplo, con el 2019, cuando la modificación de la ley 7722, en la que obviamente había un objetivo, que era el desarrollo de la minería en Mendoza, pero en la sociedad no había consenso. Fue en su momento para mí saludable escuchar lo que estaban expresando los mendocinos. El contexto, obviamente, ha cambiado", aclaró.