El flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el equipo que responde a “El Jefe” Karina Milei comenzaron a revisar la estructura que dejó Manuel Adorni tras su polémica salida del Gobierno nacional. En este caso, el foco está puesto en funcionarios designados por él durante su gestión, varios de los cuales ocupan múltiples cargos y quedaron bajo observación dentro del oficialismo.
Según fuentes libertarias consultadas por Noticias Argentinas, la intención es que la gente de Santilli avance en una reorganización "a la brevedad". Entre los primeros casos analizados aparecen directivos de empresas públicas y organismos descentralizados que llegaron durante la gestión de Adorni como personas “de su confianza”y cuya continuidad ahora está en evaluación.
Hay varios personajes “oscuros” -como describen en el oficialismo- que preocupan a los nuevos funcionarios que responden a la secretaria general de la presidencia Karina Milei, según informó NA.
Los funcionarios puestos por Adorni que están en la mira, según NA
Uno de los principales es Pablo Ciocchini, un amigo de Adorni de su infancia platense que de pronto se encontró con un triple cargo: es presidente del directorio de APE-SAU (exTelam), Gerente General de la misma empresa y revista como vicepresidente de la Administración de Parques Nacionales.
“Milagros de la gestión Adorni”, reflexionó un dirigente libertario de la primera hora sobre el triple cargo. Los antecedentes de Ciocchini son escasos. Es abogado, se ha dedicado al derecho penal y consiguió una beca del CONICET de la que vivía hasta que su encausado amigo llegó al poder.
Y sigue la lista. Porque en la misma compañía, como director de APE SAU figura Ian Vignale. Empleado del vituperado Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE) durante la gestión de Mauricio Macri, en el que se mantuvo con Alberto Fernández, se erigió en Secretario Ejecutivo de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Si nos atenemos a sus misiones y funciones, era el número dos de Adorni.
El caso toma más curiosidad porque el INJUVE fue disuelto por este gobierno entre celebraciones diversas. Pero un funcionario emanado de sus filas se transformó en hombre clave de la jefatura de Gabinete.
Pero Vignale, tenía dos empleos más. Era director de la exTelam y también Director de Correo Argentino. De modo que ahora, se ha transformado en un problema tanto para el tándem Karina Milei – Fabián Fernández, que deberán formular una Asamblea en APE-SAU para despedirlo. Pero también para Santilli, que deberá rediseñar el directorio de la firma postal estatal si desea prescindir de sus servicios.
Ciocchini y Vignale no son los únicos bajo la mira de los nuevos integrantes de la administración Javier Milei. Aparece en el horizonte de Santilli otro complejo personaje, Federico Sicilia, el Secretario legal y de Administración de la Jefatura de Gabinete puesto por Adorni. Otro caso particular.
El letrado viene de un “palo” también infrecuente para el mundo libertario: reporta a José Luis Giusti, un hombre del radicalismo, más precisamente de la UBA Ciencias Económicas, el primer alfil de Emiliano Yacobbiti, enemigo declarado del gobierno.
Pero terminó siendo el que manejaba “la caja” de la jefatura de Adorni y también resultó designado como Director del Correo Argentino. El “Colo” no solamente tendrá que decidir sobre su futuro, sino que además tendrá la compleja tarea de reestablecer el funcionamiento de todas las áreas que él manejaba, y que también están bajo el escrutinio del fiscal Gerardo Pollicita. Sucede que si la Justicia determina si efectivamente el ex jefe de Gabinete se enriqueció ilícitamente, saldrá a la caza del “cómo” lo hizo.
Según le consta a NA, en los pasillos de Comodoro Py se menciona permanentemente el manejo de los fondos de dicha Jefatura, de los que Sicilia es también responsable. De hecho, en la última semana, Laura Schiuma, una empleada de la Casa Rosada, declaró ante la Justicia que puso su tarjeta de crédito para que Adorni comprara un monitor para videojuegos. Argumentó que el ex funcionario le dio el dinero en efectivo.
Para los investigadores del caso, el ex vocero presidencial no buscó figurar al frente del gasto. Simplemente porque su sueldo mensual fue de 3,5 millones de pesos y el monitor gamer costó $2.184.999,05. Cuentas que no cierran.
Los ojos también se posan en una dependiente del controvertido Sicilia, la Subsecretaria Legal María Fernández Villa, encargada de habilitar una serie de contrataciones que hacen ruido en la fiscalía de Pollicita.
En la misma bolsa parece caer otra letrada: Agostina Brichetti, titular de la estratégica Oficina Nacional de Contrataciones, que habría articulado dichas licitaciones con Fernández Villa, todo bajo la batuta de Sicilia. Curiosamente, Brichetti dependía de Vignale, en un entramado complejo que armó Adorni para el manejo de estas cuestiones.
Otro caso paradigmático es el de Bárbara Pintelos. También letrada, llegó al entorno de Adorni y fue designada directora general de administración, a los pocos meses pasó a ser subsecretaria de Medios, resultando responsable del manejo de los medios públicos. Apenas pasó allí tres meses y fue designada vicepresidente de la AABE (Agencia de Bienes del Estado). De todos modos tampoco pasó allí demasiado tiempo, ahora se desempeña en Nucleoeléctrica Argentina.
Pintelos protagonizó un hecho sospechoso en su raid público. Siendo subsecretaria de Medios por debajo de Adorni, llevó a Marcelo Grandío, quien pagó los pasajes del jefe de Gabinete y su familia a Punta del Este, a una reunión con el titular del INCAA. En Balcarce 50 le comentaron a NA que el cónclave fue para “la búsqueda de facilidades en pos de realizar producciones audiovisuales”. Es otro hecho que investiga la Justicia.
Bajo este panorama, tanto el nuevo ministro coordinador como el también novel secretario de comunicación están ansiosos por comenzar su gestión analizando, viendo caso por caso, el “lastre” que les dejó Adorni. Un entramado complejo que no se resolvería con la misma velocidad con la que el exjefe de Gabinete llama a alguno de los chóferes de los tres vehículos oficiales con los que todavía se mueve.