domingo 18 de abril de2021

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Casado llegó a la Legislatura en 2017. Su mandato como diputada vence el año próximo.
Política

Quién es Hebe Casado, la diputada tuitera que se pelea con todos y nunca quiso meterse en política

Pasó de ser una simple médica sanrafelina a una de las legisladoras más polémicas de Cambia Mendoza e incluso a nivel nacional. Representante del Pro, cosecha enemigos a diario con sus dichos en las redes sociales.

Casado llegó a la Legislatura en 2017. Su mandato como diputada vence el año próximo.
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Oriunda de San Rafael, Hebe Casado es médica especialista en clínica médica e inmunología. Nunca militó ni pensó en “terminar” en un cargo político y, sin embargo, hoy es una de las diputadas más polémicas de la provincia y del país. Es parte del bloque Cambia Mendoza como legisladora del Pro, partido en el que sin embargo incomoda por sus posiciones autónomas y hasta contrarias al oficialismo demarchista.

“Felizmente casada con Guillermo. Orgullosa madre de Fátima y Juan Pablo para quienes quiero un país mejor”, reza una de sus biografías en redes sociales, las cuales utiliza activamente para hacer política. Se considera feminista y, a la vez, pertenece al sector celeste o “salvemos las 2 vidas”.

Casado se hizo conocida por sus tuits polémicos. El último de ellos, cuando deseó que Alberto Fernández le contagie el Covid a Cristina Kirchner, le generó muchos repudios pero también una amplia visibilidad nacional que la llevó a ser entrevistada la última semana por medios nacionales.

También es conocida por comparar los muertos por el virus con los desaparecidos en la última dictadura militar. Lejos de arrepentirse, la diputada le dijo a Los Andes que descubrió que es parte de su personalidad política ser “impulsiva”.

De la medicina a la política

Sin experiencia en política, Casado llegó a la Legislatura tras las elecciones legislativas de 2017 en la lista de Cambia Mendoza por el cuarto distrito. Al respecto, aseguró que ella misma pidió en ese momento “un lugar donde no vaya a entrar” porque complicaría su vida personal. Sin embargo, la historia fue otra y tuvo que “aprender política de golpe”.

La diputada del Pro afirma que el último año, marcado por la pandemia, su rol como legisladora ha adquirido mayor visibilidad por ser médica. Uno de sus últimos proyectos en la Legislatura, que por supuesto generó polémica, buscaba que los barbijos o tapabocas dejen de ser obligatorios y que cada uno tenga libre elección de su uso. A pesar de que la Organización Mundial de la Salud no ha recomendado dejar de usarlos, Casado afirma que existen dos estudios en China y Dinamarca que respaldan su perspectiva.

La diputada sanrafelina asegura que tenía una vida “bastante ordenada” antes de su llegada a la Legislatura. En su familia nunca se habló de política y menos de militancia. Dice que le “cayó la ficha” sobre la realidad del país en 2014, cuando estaba de viaje en Estados Unidos: “Me encontré con un compañero de la facultad que está casado con una venezolana. Ella me explicaba que los argentinos no nos estábamos dando cuenta de lo que pasaba. Me dijo que teníamos que hacer algo porque íbamos a terminar como Cuba y Venezuela”.

A partir de ese momento, se anotó en 2015 como voluntaria del Pro en San Rafael. Hoy dice que, casi sin quererlo ni esperarlo, se convirtió en una referente en su departamento. Sin embargo, fue Omar De Marchi quien le abrió la puerta a una candidatura cuando empezó en el sur a buscar nombres por fuera de la política para sumar a su proyecto político.

Pese a eso, hoy es una furiosa opositora del lujanino en el partido fundado por Mauricio Macri. Tanto que junto al senador Pablo Priore lideraron la lista que le planteó una interna al demarchismo en el Pro mendocino, pelea que no terminó en las urnas sino en la Justicia electoral, con denuncias cruzadas.

Casado reconoce que Priore fue uno de los legisladores que más la ayudó a acomodarse en la Legislatura. A pesar de su poca experiencia en política, asegura que dentro de su partido nunca la han subestimado por este motivo. “Creo que lo que se puede criticar es que soy demasiado impulsiva y defiendo mis convicciones a muerte, eso puede molestar o ser causa de crítica”, agregó.

La política por Twitter

Casado sostiene que las redes sociales son su “principal” forma de comunicar lo que piensa a la ciudadanía. Tanto en su cuenta de Twitter como en la de Facebook publica constantemente contenido, notas periodísticas, críticas y hasta chicanas políticas contra el kirchnerismo. Sus declaraciones más polémicas han sido siempre anunciadas por estas plataformas.

A diferencia de la mayoría de los legisladores y funcionarios, ella maneja sus redes sociales. Es decir que cada publicación es pensada y redactada por ella misma. Al respecto, explica que “muchas veces” es un problema porque no cuenta con un asesor que “me ayude a analizarlo”. “Lo he tomado como parte de mi estrategia, es una forma de comunicar lo que pienso a la ciudadanía y las redes son una forma de cercanía con ellos”, agrega.

E insiste con que ser “impulsiva” es parte de su personalidad y de hecho, es un factor que le ha dado popularidad en las redes. Sin embargo, la diputada macrista asegura que también utiliza estas plataformas para recibir proyectos e iniciativas y para “estar cerca” de sus seguidores.

Pandemia, vacunas y Covid-19

Como médica, ha criticado la gestión de la pandemia del presidente Alberto Fernández “por todos los errores cometidos” y por todas “las barbaridades que han hecho”. Casado fue una de las detractoras más furiosas de la larga cuarentena de 2020 y asegura que se “han violado derechos y libertades”.

En cuanto a la provincia, como integrante de Cambia Mendoza califica la gestión del gobernador Rodolfo Suárez como “mejor manejada” que el resto del país. Explica que Alfredo Cornejo dejó un “sistema sanitario fortalecido” y esto “ayudó a la contención de la enfermedad”. Sin embargo, asegura que ella hubiese insistido más en la apertura de actividades económicas y de las escuelas.

Siendo médica, se proclama como “pro vacunas” y afirma que si bien han salvado muchas vidas, les ha “faltado tiempo” a muchas de ellas. “Todas las vacunas que se han probado hasta ahora tienen una eficacia superior al 90% pero también tienen que ser seguras a corto, mediano y largo plazo, lo cual recién vamos a tener en agosto de este año”, explica.