La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza dispuso el congelamiento de los salarios de los funcionarios municipales por el plazo de seis meses, a partir del 1 de julio de 2026. La medida fue establecida mediante el Decreto Nº 533, publicada este viernes en el Boletín Oficial.
La norma alcanza a las autoridades superiores y extraescalafonarias del Departamento Ejecutivo, así como a los Juzgados Administrativos de Tránsito comprendidos en el Anexo A de la Ordenanza Presupuestaria anual.
La decisión fue adoptada por el intendente Ulpiano Suarez y se fundamenta en el contexto económico que atraviesa el país, el cual, según el texto oficial, también impacta en las finanzas municipales.
Entre los argumentos expuestos, el decreto menciona una disminución de los recursos coparticipables que reciben provincias y municipios, situación que llevó al Ejecutivo comunal a implementar medidas orientadas a preservar el equilibrio fiscal y la sostenibilidad financiera.
El intendente de Ciudad, Ulpiano Suarez.
En diálogo con Los Andes, Suarez precisó que la decisión comenzó a evaluarse a partir del último trimestre de 2025, cuando el municipio advirtió una caída sostenida de los ingresos por coparticipación.
"Esto es algo que se ha sostenido durante lo que va del 2026. Al municipio le representa una caída de estos ingresos que ronda el 5% durante el primer semestre", afirmó el jefe comunal.
El jefe comunal agregó que esa situación se combina con una disminución de poco más del 2% en la recaudación de tasas municipales y con una retracción de la actividad económica.
"No podemos negar la caída que hay en la actividad comercial, lo notamos y lo hablamos con los comerciantes de la Ciudad. Por estas cosas es que lo empezamos a analizar con el equipo esta medida de congelar los salarios", sostuvo.
Contexto económico y antecedentes
En los considerandos, el documento señala que la administración municipal debe guiarse por criterios de responsabilidad, previsión y eficiencia en el uso de los recursos públicos, con el objetivo de garantizar la continuidad y la calidad de los servicios que presta el Estado local a vecinos, visitantes y turistas.
También sostiene que el escenario económico exige fortalecer mecanismos de administración prudente del gasto y anticiparse a eventuales dificultades presupuestarias. El decreto además plantea que el ejercicio de la función pública implica un deber de ejemplaridad y solidaridad frente al contexto social y económico.
En ese marco, recuerda que una medida similar ya había sido adoptada al inicio de la gestión, en enero de 2020, mediante el Decreto Nº 8/2020, cuando también se dispuso el congelamiento de los haberes de los funcionarios municipales.
Suarez explicó que, ante la falta de expectativas de una recuperación económica en el corto plazo, el municipio optó por extender el congelamiento salarial hasta fin de año.
Según detalló, la medida alcanza a 116 personas, entre funcionarios, concejales y cargos superiores, y representará un ahorro estimado de 145 millones de pesos durante el semestre.
Medidas de austeridad y control del gasto
Además del congelamiento salarial, la norma instruye a las distintas secretarías, subsecretarías y direcciones del Departamento Ejecutivo a profundizar acciones vinculadas con la eficiencia, la austeridad, la innovación y la optimización de recursos.
Asimismo, encomienda a la Secretaría de Hacienda realizar un seguimiento permanente de la evolución de los ingresos corrientes, las transferencias intergubernamentales y la estructura del gasto público.
El intendente señaló que la decisión se complementa con el congelamiento de la planta de personal municipal dispuesto en enero de este año y afirmó que el objetivo es sostener la totalidad de los puestos de trabajo mientras se preserva la prestación de los servicios.
"Nuestra intención es afrontar todos los servicios y tareas que tiene el municipio cuidando todos los puestos de trabajos que tenemos", afirmó.
Suarez también aseguró que la reorganización del gasto no afectará las prestaciones municipales.
"Nosotros cuidamos a cada empleado municipal que hace un gran trabajo, también cuidamos sus ingresos; lo que estamos tomando son medidas para una reorganización de la prestación de los servicios, para que no se resientan en lo más mínimo", expresó.
En ese sentido, sostuvo que la medida busca acompañar el esfuerzo que realizan los vecinos frente a la situación económica.
"Lo vemos como una medida de empatía con los vecinos por la realidad económica que están atravesando. Estamos haciendo lo mismo que una familia, que es cuidar la economía del municipio sin que se resientan los servicios que prestamos", concluyó.
El decreto también invita al Honorable Concejo Deliberante a adherir a la medida y dispone su comunicación a las distintas áreas involucradas para su implementación.
Un escenario de menor disponibilidad de recursos
La decisión del Ejecutivo municipal se suma a otras medidas adoptadas por la comuna frente a la reducción de ingresos. Semanas atrás, la Ciudad solicitó a la Provincia un adelanto de $1.150 millones de fondos coparticipables para garantizar la continuidad de distintas obras públicas.
Entre ellas trabajos de asfaltado, la urbanización del oeste capitalino y la puesta en valor de la Plaza Pedro del Castillo. El propio intendente había explicado entonces que esos recursos no estaban destinados al pago de salarios, sino a sostener el plan de inversiones mientras se registra una menor recaudación.
En paralelo, el Gobierno provincial autorizó un préstamo de $1.894 millones proveniente del Fondo del Resarcimiento para financiar una nueva etapa de la obra de agua potable en La Favorita.
Ese financiamiento será reintegrado por el municipio mediante descuentos sobre la coparticipación que recibe, en el marco del convenio firmado entre ambas administraciones.
El decreto