La Comisión Episcopal de Pastoral Social, Cáritas Argentina y el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa) expresaron su rechazo al proyecto de ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" promovido por el Gobierno nacional. Al respecto, solicitaron a los legisladores que voten en contra de la iniciativa durante su tratamiento parlamentario.
A través de una carta abierta dirigida al Congreso, las organizaciones advirtieron que la propuesta podría afectar la soberanía sobre los recursos naturales, el acceso a la tierra y la capacidad del Estado para intervenir en cuestiones vinculadas al ordenamiento territorial y el interés público.
Los organismos señalaron que la normativa podría favorecer la concentración de tierras y facilitar la adquisición de grandes extensiones por parte de actores extranjeros, incluyendo áreas vinculadas a reservas de agua y otros recursos estratégicos. También manifestaron preocupación por la eventual eliminación de restricciones ambientales relacionadas con terrenos afectados por incendios forestales.
“Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”: la carta a legisladores de la Comisión Episcopal de Pastoral Social.
Cepas
Críticas por el impacto territorial y ambiental
En el documento, las entidades sostuvieron que el proyecto debilitaría herramientas estatales destinadas a la planificación territorial, la ejecución de obras públicas y la protección de sectores vulnerables frente a intereses privados.
Además, remarcaron que la tierra no debe ser considerada únicamente como un bien económico, sino también como un elemento central para la identidad, la cultura y el desarrollo de comunidades rurales, campesinas e indígenas.
Las organizaciones citaron además conceptos atribuidos al papa León XIV para reforzar la idea de que los bienes de la tierra deben estar orientados al bienestar colectivo y no únicamente al beneficio de sectores particulares.
Reclamo por el acceso a la vivienda
Otro de los puntos destacados del pronunciamiento estuvo relacionado con la situación habitacional. Las entidades plantearon la necesidad de avanzar en políticas que faciliten el acceso a una vivienda digna y promuevan un marco legal equilibrado para propietarios e inquilinos.
Según señalaron, cualquier reforma vinculada a la propiedad debe contemplar no solo los derechos individuales, sino también el interés general y las necesidades sociales vinculadas al acceso al suelo y la vivienda.
Sobre el cierre de la carta, las organizaciones llamaron a diputados y senadores a priorizar el bien común y las necesidades de las futuras generaciones durante el debate legislativo, y reclamaron que las decisiones políticas se orienten a garantizar un modelo de desarrollo más inclusivo y sostenible.