La Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso extraordinario presentado por la defensa de José Alperovich y dejó firme la decisión de encarcelar al ex gobernador de Tucumán, condenado a 16 años de prisión por abuso sexual agravado.
El tribunal le negó el recurso extraordinario contra el ex mandatario y confirmó la condena de 16 años por abuso sexual agravado.
La Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso extraordinario presentado por la defensa de José Alperovich y dejó firme la decisión de encarcelar al ex gobernador de Tucumán, condenado a 16 años de prisión por abuso sexual agravado.
El máximo tribunal, con los votos de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, consideró inadmisible la presentación y confirmó así lo resuelto por instancias anteriores que habían denegado su excarcelación.
El 18 de junio de 2024, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº29, a cargo del juez Ramos Padilla, había condenado a Alperovich por tres hechos de abuso sexual simple y seis de abuso sexual agravado, cometidos entre 2017 y 2018 contra una sobrina suya que trabajaba en su campaña electoral. Esa misma jornada, se dispuso su inmediata detención.
La fiscalía advirtió que el ex mandatario tucumano poseía “sobrados medios económicos y relaciones de poder” que elevaban el riesgo de fuga, mientras que el tribunal destacó las “pruebas sólidas, precisas y concordantes” presentadas en el juicio oral.
La defensa había apelado alegando vulneración de la presunción de inocencia y ausencia de riesgo procesal, pero la Cámara de Casación y luego la Corte desestimaron sus planteos.
La denuncia que derivó en el proceso judicial fue presentada en 2019 por la víctima, 35 años menor que el ex senador nacional, quien relató abusos ocurridos en Tucumán y en un departamento de Puerto Madero. Según la acusación, Alperovich se valió de su relación de poder, autoridad y dependencia laboral para consumar los ataques.
De acuerdo con la investigación, los hechos delictivos tuvieron lugar entre el 14 de diciembre de 2017 y el 26 de marzo de 2018, en las ciudades de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena, así como en un departamento de Alperovich ubicado en el barrio porteño de Puerto Madero, período en el que él ejercía como senador nacional.
“En todos los casos, mediando para su comisión intimidación, abuso de una relación de dependencia, de poder y de autoridad”, se expresó en la acusación.
Para el fiscal, Alperovich se valió de su superioridad para llevar a cabo los abusos. “Avasalló totalmente a la víctima, la convirtió en un objeto de su placer sexual”.
En los fundamentos de la condena, el tribunal aseguró que “medió violencia, abuso coactivo e intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad y de poder, aprovechándose de que la víctima no haya podido consentir los actos. Alperovich abusó de su sobrina segunda, valiéndose de la asimetría de poder que tenía frente a ella. Él era su jefe, detentaba un poder político de inmensa magnitud en la Provincia”.