La Suprema Corte de Justicia de Mendoza ordenó que vuelva a ser juzgado un alto directivo de una empresa que prestaba servicios al Estado provincial para la lucha antigranizo y que había sido absuelto durante un juicio por cohecho: según la acusación, le habría ofrecido una coima de 100 mil dólares a un funcionario que supervisaba el uso de los aviones.
El máximo tribunal provincial, en una decisión plenaria, hizo lugar al recurso de casación presentado por el Ministerio Público Fiscal, por lo que Nicolás Van de Loo (37), vicepresidente de Storyproject Weather Modification, volverá a ser juzgado por el delito de cohecho activo.
Los ministros consideraron que el tribunal de juicio aplicó una interpretación errónea del delito de cohecho activo. José Valerio votó en disidencia y sostuvo que debía confirmarse la absolución.
La resolución fue adoptada por mayoría y fija una posición relevante sobre el alcance del delito previsto en el artículo 258 del Código Penal, particularmente respecto de las características que debe reunir un ofrecimiento de dinero destinado a influir en la conducta de un funcionario.
Lucha antigranizo / Los Andes
El caso tuvo su origen en un hecho ocurrido en mayo de 2020. Según la plataforma fáctica analizada durante el proceso, Van De Loo habría ofrecido US$ 100.000 al entonces gerente general de AEMSA, Mario Ábrego, con el objetivo de que revirtiera un dictamen técnico negativo vinculado con una operación comercial relacionada con el alquiler de aeronaves, pilotos y radaristas.
El voto que abrió el acuerdo fue el de la ministra María Teresa Day, quien sostuvo que el cohecho activo constituye una figura autónoma y que la conducta del particular que ofrece una dádiva al funcionario no pierde relevancia penal por el hecho de que posteriormente el funcionario no acepte el ofrecimiento o porque existan dudas sobre la posibilidad concreta de que la maniobra alcance su objetivo.
El juicio, realizado en noviembre de 2022 dejó ver un negocio llamativo: el acusado quería llevar los aviones que se usan en Mendoza para mitigar los daños del granizo a Bulgaria, negocio que no prosperó por consejo del denunciante.
Penas para la empresa
En el debate, el Tribunal Penal Colegiado Nº 1, conformado por los jueces Mateo Bermejo, Laura Guajardo y Eduardo Martearena, absolvió a Nicolás Van de Loo del delito de cohecho activo.
Durante los alegatos, la Fiscalía de Delitos Económicos había solicitado para Van de Loo la pena de 1 año y medio de prisión. Pero lo novedoso del caso fue que Sebastián Capizzi, jefe de la fiscalía del Valle de Uco y exresponsable de Delitos Económicos, y el fiscal Flavio D'Amore (instructor de la causa) habían solicitado también una pena para la empresa extranjera de capitales búlgaros: la suspensión para contratar con el Estado provincial y la publicación de la sentencia en diarios de distribución nacional.
Es decir que se solicitaron penas para la persona física y para la persona jurídica, ya que el hombre es representante en Mendoza de la empresa extranjera.
Por otra parte, fues el primer juicio en el país en el que también se juzgó penalmente a una sociedad anónima por un caso de coimas, ya que la última ley es de 2018.
La discusión entre las partes no solo fue por el delito en sí mismo –es decir, si existió el ofrecimiento de moneda extranjera–, sino por una cuestión técnica: ¿es Aeronáutica de Mendoza Sociedad Anónima (AEMSA), empresa donde trabaja el denunciante en calidad de gerente, una empresa privada, mixta o pública? Es que la ley exige que, para que exista un cohecho, una de las partes tiene que ser funcionario estatal; no existe en Argentina el delito de coimas entre dos privados.
En su alegato, la defensa del acusado sostuvo que el hombre era inocente, ya que nunca había ofrecido dinero alguno al denunciante. El letrado Germán Kemmling alegó también que la acusación no debía prosperar porque el denunciante, funcionario de Aeronáutica de Mendoza Sociedad Anónima (AEMSA), no era un funcionario del Estado.
Además, el hoy absuelto empresario declaró durante el juicio, negó haber ofrecido dinero y dijo que fue una estrategia del Estado para demorar o trabar el pago de las deudas.
El negocio frustrado
Según la investigación, en mayo de 2020, Nicolás Van de Loo se habría presentado en la casa del denunciante y le habría ofrecido una coima de 100 mil dólares para destrabar un negocio que estaba trabado. El hombre se negó y en contrapartida denunció el asunto.
Además, existió un intercambio de mensajes a través de WhatsApp en el que el denunciante –no el empresario– habla sobre las presuntas coimas refiriéndose no a USD 100.000 sino a USD 10.000, es decir que le falta un cero o el punto está mal.
El negocio era el siguiente: en 2020, con la pandemia de COVID-19, Mendoza tenía una deuda importante con Storyproject Weather Modification, la empresa búlgara con sede en Lavalle, donde fabrica cartuchos para la lucha antigranizo.
A los búlgaros se les ocurrió, entonces, alquilarle a la provincia los tres aviones de la década del 70 que se usan para mitigar el efecto de las tormentas y llevarlos a Bulgaria para realizar las mismas tareas durante un mes.
La propuesta fue evaluada por la Provincia y se le pidió a AEMSA que se expidiera negativamente: los aviones debían ser desarmados y llevados en barco vía Brasil o Alaska y, por otra parte, las temporadas de tormentas en ambos países son casi en la misma época.