Un operativo policial por el desalojo de una sinagoga ortodoxa generó tensión este lunes en el barrio porteño de Flores, donde unas 30 personas, entre ellas un rabino, estuvieron dentro del templo para resistir la medida. Luego de más de tres horas de conflicto, “el procedimiento finalmente fue suspendido”.
La medida judicial se llevó adelante en un inmueble ubicado en la intersección de Helguera y Bogotá y fue ordenada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 99, a cargo del juez Camilo Jorge Almeida Pons. El tránsito estuvo afectado durante varias horas.
El conflicto está vinculado con una “disputa interna” dentro de la comunidad judía por la propiedad del edificio. Según quienes se opusieron al desalojo, un grupo de integrantes habrían vendido una parte del inmueble, operación que otro sector considera ilegal y cuya legitimidad se desconoce.
Cabe mencionar que el grupo vendedor obtuvo un fallo favorable que le permitía recuperar el inmueble. Sin embargo, el otro sector se negó a desalojar por una presunta “venta ilegal”, por lo que la Justicia ordenó avanzar con el operativo por más de 3 horas. Tras ello, se confirmó la suspensión.
La resistencia dentro del templo
En el operativo, varios patrulleros de la Policía Federal estuvieron en los alrededores del edificio mientras los fieles continuaban dentro. Fuentes de la causa señalaron que inicialmente se había acordado darles un tiempo prudencial para finalizar el rezo de la mañana.
Una vez concluida la ceremonia religiosa, está previsto que continúe el procedimiento de desalojo ordenado por la Justicia. Sin embargo, esa salida no se concretó y comenzó la tensión.
Uno de los hombres que encabezaba al grupo rechazó abandonar el lugar y sostuvo ante la prensa que su familia era propietaria del templo. “Mis abuelos, mis padres fueron los compradores”, afirmó, al señalar que desconocían que existiera una orden para dejar el inmueble.
El feligrés también cuestionó la operación sobre el edificio y aseguró que se enteraron de la situación recién cinco meses atrás. “Nosotros no sabíamos nada, somos los titulares, los dueños”, expresó al explicar la posición de quienes permanecieron en la sinagoga.
Tras más de tres horas de tensión, las autoridades decidieron suspender el procedimiento.