El Estado provincial deberá indemnizar con $80 millones a una mujer, a su beba y a una adolescente que fueron heridas con postas de goma durante un procedimiento policial que se realizó en Guaymallén, al finalizar una marcha por el aumento del boleto que se realizó en 2019.
Importantes trastornos psicológicos y cicatrices visibles en rostro, cuello y pechos fueron las secuelas que arrastran las tres mujeres que resultaron lesionadas.
En enero de 2019, una mujer estaba junto a su hija de 1 año y 7 meses y a su hermana en la esquina de Pedro Molina y Sarmiento del barrio Lihué de Guaymallén, donde habían concurrido a una movilización por el aumento del precio del boleto de colectivo que había sido convocada por el Polo Obrero.
Cerca de las 20, cuando la protesta había terminado, se fueron caminando por Sarmiento, cuando apareció un Fiat Palio de la Policía que venía persiguiendo a dos personas que se refugiaron en una casa de la manzana 15.
También había arribado al lugar una camioneta Ford Ranger y otro Palio. Los uniformados lograron detener a las personas buscadas, y cuando las subieron a la camioneta, varios vecinos comenzaron a protestar.
La mujer, con su hija en los brazos, se quedó mirando la situación, lo mismo que una adolescente que iba a la casa de su abuela y circunstancialmente pasaba por el lugar.
Cuando la camioneta policial inició la retirada, los otros policías comenzaron a disparar sus armas cargadas con postas de goma, impactando en distintas partes del cuerpo de la mujer, la beba y la adolescente que pasaba.
Entonces la más joven salió corriendo hasta la casa de su tío y se desvaneció, por lo que sus familiares la llevaron al Hospital Central, donde recibió asistencia médica (le fue extraído un proyectil y le suturaron la herida).
En tanto que la mujer con su hija fue asistida por los vecinos, que la llevaron primero al hospital Notti y luego al Central. “Como consecuencia de las heridas sufridas producto de los disparos, la niña permaneció internada 3 días en el Hospital Notti”, sostiene la demanda.
La situación fue registrada por algunos videos que fueron adjuntados a dos causas penales contra los policías que llevó adelante la Fiscalía de Homicidios, en tanto que las mujeres demandaron al Estado por las lesiones padecidas.
En esta demanda civil se indica que la mujer señaló que “ha quedado con miedo, que permanece enojada con el policía agresor, al que conoce del barrio. Que como consecuencia de los impactos le quedaron marcas en el cuerpo, cicatrices en el cuello y los pechos que la hacen ver como una delincuente”.
Además, las secuelas psicológicas le afectan para buscar trabajo, generándole inseguridad y baja autoestima con trastorno de estrés postraumático leve.
En tanto que la adolescente “ha visto afectados notables aspectos de su vida personal por la violencia desplegada y por el disparo que recibió en su rostro (mejilla izquierda, cerca del ojo y la nariz), lo que resulta ser una alteración de su fisonomía, visible para todas las personas y para ella un recordatorio permanente de la violencia padecida: siente que la cicatriz es antiestética, por lo que utiliza flequillo para disimularla”.
Daño moral
Tras rechazar los argumentos del abogado del Estado provincial, el Segundo Tribunal de Gestión Asociada analizó la demanda y, a la hora de cuantificar el rubro de daño moral para la mujer, fijó $6.000.000, monto con el que “se puede acceder a un conjunto de electrodomésticos y mobiliario, tales como TV, celular, equipo de audio, heladera o juego de living”.
En cuanto a su hija, el tribunal fijó la suma de $8.000.000, teniendo en cuenta que “sufrió lesiones que le provocaron cicatrices, las cuales modificaron su fisonomía y su integridad corporal. Estas circunstancias, de acuerdo a la pericia psicológica, generaron un impacto negativo por tratarse de lesiones visibles y por lo tanto le afectan de forma negativa en su entorno, generándole sentimientos de falta de confianza y autoimagen negativa”.
El dinero fijado “le podría permitir hacer frente a tratamientos estéticos, la compra de una notebook de última generación y la realización de un viaje para dos personas a Brasil por 7 días”, estableció el fallo.
Para la adolescente se fijó una suma de $7.000.000, teniendo en cuenta las lesiones y las pericias psicológicas.
Daños físicos
En el rubro de daños por secuelas físicas, la sentencia determina que para la beba la indemnización debe ser de $18.391.156. En este caso, el juez interviniente tuvo en cuenta el malestar emocional por las cicatrices, atento a la ubicación (la marca en su cara tiene un impacto negativo mayor al ser más visible); la edad (en la infancia afectan de forma negativa en el desarrollo de su personalidad y socialización); el entorno social, el bullying sufrido, la autoimagen negativa y la falta de confianza. En tanto que para su madre, el rubro prosperó por $16.855.830.
En total, el fallo condena al Gobierno de Mendoza por $59.990.986, suma que con los intereses fijados llega a unos $80.000.000.