Un bebé de un año fue salvado por un policía que lo asistió cuando se estaba ahogando en plena calle en Villa Adelina, partido de San Isidro (Buenos Aires). El efectivo actuó de inmediato con maniobras de primeros auxilios y consiguió que el pequeño volviera a respirar antes de trasladarlo al hospital.
El hecho ocurrió de madrugada, cuando la patrulla realizaba un recorrido preventivo. Fue allí cuando vieron a un grupo grande de personas desesperadas frente a una casa. Al acercarse, descubrieron que la familia, tensa y con lágrimas en los ojos, pedía ayuda porque el niño no podía respirar.
El bebé ya estaba violeta
El bebé se llama Milo y estaba en la casa de su abuela junto a sus tías cuando comenzó a ahogarse. Una familiar relató que apenas se le escuchaba “un hilito de respiración” y que el niño ya presentaba un color violeta por la falta de oxígeno.
Ante la emergencia, uno de los oficiales descendió del patrullero, tomó al bebé y realizó la maniobra de Heimlich. Después de unos segundos de máxima tensión, el niño reaccionó y recuperó la respiración.
Mientras el policía asistía al niño, el resto del personal alertó al hospital de Boulogne para preparar la atención médica. Luego, la patrulla escoltó a la familia hasta el centro de salud. Tras ser evaluado por los médicos, Milo quedó fuera de peligro y recibió el alta para regresar a su casa junto a sus familiares.
Agradecimiento de la familia
La madre del bebé compartió un mensaje en sus redes sociales para agradecer la intervención de los policías, a quienes atribuyó un papel decisivo para salvar la vida de su hijo. "Fue el peor susto de nuestras vidas", escribió la mujer, destacando la rapidez con la que actuó el personal.
“Gracias por actuar tan rápido, por la tranquilidad que nos dieron y, sobre todo, por ayudar a Milo cuando más lo necesitaba. Cristian, fuiste nuestro ángel”, concluyó.