Dos empleados del Banco Nación fueron condenados por la justicia federal de Salta luego de que se comprobara su participación en una serie de robos cometidos dentro de la sucursal de Orán. La investigación permitió acreditar 18 hechos delictivos en los que los trabajadores sustraían billetes de los depósitos realizados por clientes.
La maniobra, conocida como el “pellizco”, aprovechaba el momento en que los empleados recibían y contabilizaban grandes cantidades de dinero. Según la investigación, retiraban algunos billetes de los fajos antes o después de utilizar las máquinas contadoras, sin que los clientes pudieran advertirlo.
Cómo funcionaba la maniobra del “pellizco”
El procedimiento se desarrollaba en un sector de la sucursal que no quedaba completamente a la vista del público. Allí, los empleados podían manipular el efectivo recibido sin que los clientes observaran con precisión el conteo.
De acuerdo con la investigación, una de las principales responsables fue Silvia Verónica Castro, quien llevaba más de tres décadas trabajando en la sucursal. La empleada retiraba billetes de los fajos y los escondía entre folletos publicitarios del propio banco.
Los robos se producían principalmente cuando los clientes concurrían con sumas importantes de dinero. Entre los damnificados había usuarios habituales y representantes de empresas de la zona.
Cómo operaban los cajeros condenados del Banco Nación de Orán
El Tributo
Cuando posteriormente detectaban que faltaba efectivo, algunos clientes interpretaban la diferencia como un error propio y llegaban incluso a reponer el dinero faltante. Esa situación permitió que el mecanismo se mantuviera durante un período prolongado sin ser detectado.
Las cámaras permitieron descubrir los robos
La investigación comenzó a fines de 2023, después de que un trabajador de la entidad advirtiera movimientos que despertaron sospechas. El 17 de noviembre se detectaron irregularidades y las imágenes de las cámaras de seguridad permitieron avanzar sobre la hipótesis de una maniobra sistemática.
El registro de las cámaras resultó clave para reconstruir el procedimiento y vincular a los empleados con los distintos episodios investigados.
Durante el juicio, una de las víctimas explicó el impacto que tuvo descubrir que el dinero había sido sustraído dentro de una entidad en la que confiaba. “Nunca pensé que me estaban robando”, expresó durante el debate.
Las condenas para los empleados
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta, a cargo del juez unipersonal Domingo Batule, consideró acreditada la responsabilidad de los dos empleados.
Dos empleados del Banco Nación fueron condenados por la justicia federal de Salta tras robos cometidos en una sucursal.
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Castro recibió una condena de dos años de prisión en suspenso, mientras que Fernando Horacio Arias Knudsen fue condenado a seis meses de prisión en suspenso.
Además de las penas, el tribunal estableció la inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo correspondiente a cada condena y fijó reglas de conducta que deberán cumplir durante dos años.
La resolución se produjo luego de que se acreditaran 18 hechos vinculados con la sustracción de dinero de los depósitos realizados por clientes.
La fiscalía habló de un objetivo económico
Durante los alegatos, el fiscal federal Marcos Romero sostuvo que los hechos no estuvieron relacionados con una situación de necesidad económica de los acusados y señaló al lucro como el móvil de la maniobra.
En los fundamentos de la sentencia, el juez consideró que el mecanismo utilizado se encontraba suficientemente organizado y que, además del perjuicio económico provocado a los clientes, la conducta tuvo un impacto sobre la confianza depositada en la institución bancaria.
La investigación permitió establecer que la modalidad se aprovechaba tanto de la disposición física del sector de cajas como de la confianza que los clientes tenían en los empleados encargados de recibir y contar su dinero.
Las víctimas podrán reclamar por los daños
La sentencia penal también dejó abierta la posibilidad de que las personas afectadas impulsen acciones civiles por los daños y perjuicios ocasionados.
De esta manera, quienes hayan sufrido pérdidas económicas como consecuencia de los robos podrán recurrir a la vía correspondiente para reclamar la restitución de los montos sustraídos y los daños que pudieran acreditar.