"¿Podemos juntar las camas?" Una pregunta cargada de ternura en medio de un país sumergido en la angustia y la muerte provocada por la pandemia. Y es que un matrimonio de ancianos españoles de 70 años, que comparten la vida hace más de 50 , pidió permanecer bien juntos en el hospital donde están internados mientras dura su recuperación.
Antonia y Antonio viven en una residencia para mayores en Murcia y hace casi 13 días dieron positivo en COVID-19. Desde ese momento fueron trasladados al Hospital Mesa del Castillo, donde ingresaron al mismo tiempo y permanecieron en la misma habitación, todo a partir del buen criterio del personal de salud que conoció la historia de los abuelos.
En diálogo con Clarín, la enfermera Lorena Romero contó cómo fue la recepción de los mayores: "Nos avisaron que estaban ingresando a dos personas y los pusimos directamente juntos porque nos dijeron que eran un matrimonio".
Al entrar en contacto con ellos y los condujo a la habitación donde permanecerían recluidos. Fue en ese momento que Antonio le pidió a Lorena: "¿Podemos juntar las camas?". La tierna consulta habilitó la respuesta de la enfermera: "Cuando Antonio me pidió si podían juntar las camas les pregunté cuánto tiempo llevaban casados. 'Pues más de 50 años', me dijeron. Me pareció muy tierno que quisieran tocarse, darse la mano en esta situación".
Mientras se recuperan, el matrimonio lleva barbijos y solo hablan cara a cara con los profesionales de la salud que los cuida, aunque esto también se dificulta un poco debido a toda la protección que tienen encima médicos y ayudantes.
"La comunicación con nosotras se hace un poco difícil porque llevamos doble mascarilla, una pantalla, casi que no nos ven la cara -dice Lorena-. Les hablamos despacio para que nos entiendan e intentamos transmitirles la mayor cantidad de humanidad posible. Somos las únicas personas que tienen contacto con ellos", concluye Lorena.
Sin embargo Antonio ya aclaró que a partir de que les den el alta, se volverán a la residencia juntos.