Madrid. Alentado por la victoria de su aliado Syriza en Grecia, el pequeño partido español Podemos inicia un 2015 marcado por varias citas electorales con una gran manifestación este sábado en Madrid, prometiendo derrocar a una clase dirigente que considera corrupta.
Creado hace apenas un año, Podemos no podía prever la fecha de las elecciones anticipadas en Grecia ni el éxito de Syriza cuando convocó esta "Marcha del Cambio". Pero el momento no podía ser mejor.
"Llega la esperanza", exclamaba el jefe de la nueva formación, Pablo Iglesias, tras el anuncio de la victoria el domingo de Alexis Tsipras, el nuevo primer ministro griego, al que fue a dar su apoyo en la campaña electoral. "Ya se escucha el tic tac... la cuenta atrás para Mariano Rajoy", agregaba.
En mayo, Podemos se presentará a las elecciones regionales e Iglesias, profesor de Ciencias Políticas de 36 años y larga melena recogida en una cola de caballo, quiere ganar las legislativas nacionales previstas para finales de año.
En poco meses, esta agrupación, surgida del entorno de “los indignados” -el movimiento de protesta social que a partir de mayo de 2011 movilizó a multitudes en España contra la austeridad, la banca y la "casta corrupta"-, se puso en cabeza de los sondeos, superando ampliamente al Partido Socialista, principal fuerza de oposición, e incluso a veces a los conservadores del oficial Partido Popular.
Este sábado, Podemos está determinado a llenar la Puerta del Sol, la plaza del centro de Madrid donde nació el movimiento de 'los indignados', con manifestantes llegados de toda España, en autobuses, trenes y coches, para anunciar el cambio hacia una "política al servicio de la gente y no al servicio de intereses privados".
Pese a la reactivación de la economía española, el desempleo golpea aún a más del 23% de la población activa y la mayoría de habitantes del país vive peor que antes de la crisis. Podemos denuncia "una minoría corrupta que ha protagonizado el mayor saqueo y la mayor desvergüenza de nuestra historia reciente".
Debilitados por los escándalos, los dos partidos tradicionales que gobiernan España en alternancia desde hace casi 40 años concentran sus ataques en estos nuevos actores del tablero político sin experiencia en el poder.
El jefe del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, aseguró: "No podemos jugar a la ruleta rusa" votando a un partido "que promete la luna y el sol".
Conservadores, socialistas y prensa de todas tendencias denuncian las simpatías de Podemos con el socialismo del difunto presidente venezolano Hugo Chávez y las presuntas irregularidades atribuidas a algunos de sus dirigentes en sus trabajos como profesores universitarios.
Europa advierte a Grecia
Berlín y Bruselas le advirtieron a Grecia que deberá tener muy en cuenta los intereses de sus socios europeos si quiere negociar una salida de la política de austeridad y una reducción de su deuda.
A la espera de entrar en el núcleo duro de las negociaciones, el gobierno de Alexis Tsipras recibió la primera visita de un dirigente de la UE, el presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz, quien se mostró conciliador con Atenas.
Los mercados tuvieron ayer una jornada mucho mejor que la del miércoles, y tanto la bolsa de Atenas como los bancos griegos se anotaron ganancias.
"Por supuesto, cualquier demócrata debe aceptar (...) el derecho del nuevo gobierno griego a definir una nueva dirección", pero "también es cierto que los ciudadanos europeos tienen el derecho de esperar que los cambios en la política griega no se hagan en su detrimento", declaró el vicanciller alemán Sigmar Gabriel.