El principal plan de la presidenta Dilma Rousseff para calmar las protestas callejeras en Brasil, convocar a un plebiscito para una amplia reforma política, no tendrá vigencia para las elecciones de 2014 como pretendía el gobierno, informó el vicepresidente, Michel Temer.
Las objeciones del Congreso a los planes a contrarreloj de la presidenta -que quería ver el plebiscito y la reforma política aprobados antes de octubre para que fueran aplicables en las elecciones generales de 2014- se hicieron obvias en una reunión del vicepresidente con los líderes de la coalición en la Cámara de Diputados.
Al salir de la reunión, Temer afirmó: “No hay condiciones en términos de tiempo de hacer cualquier consulta -el plebiscito- antes de octubre (...) cualquier reforma solo se aplicará en las próximas elecciones” (las municipales de 2016), dijo. Los diputados aliados también informaron que quieren convocar al plebiscito “junto con el segundo turno de las elecciones de (octubre de) 2014”, dijo Temer.