5 de octubre de 2013 - 10:35

Piden precaución con el agua filtrada

Los cada vez más difundidos filtros domiciliarios, al extraer el cloro, desprotegen al líquido frente a la proliferación de microorganismos.

Los purificadores de agua domiciliarios llegaron para quedarse hace ya varios años con la promesa de mejorar la calidad del líquido elemento. Cada vez es más común encontrar junto a los grifos de la cocina el aparatito conectado y en otros casos, los bidones con o sin dispensador.

Sin embargo, lo que muchos desconocen es que el agua que ha sido "procesada" de esta manera no debe almacenarse demasiado tiempo porque en ella pueden proliferar bacterias que afecten la salud.

Absolutamente todos los consultados coincidieron en la necesidad de que el consumo se produzca cuanto antes, mientras que la durabilidad la estimaron en 12 y como máximo 36 horas, según la forma de conservación y la posibilidad de que se haya contaminado con alguna bacteria.

Pablo Grivel, gerente de la zona Cuyo de la empresa del rubro PSA, consideró que "no debería almacenarse más de un día, aunque lo ideal sería que se consuma el agua corriente, es decir cuando sale del grifo".

Es por eso justamente que la conexión se hace de manera directa. Destacó que es lo mismo que ocurre con cualquier otra bebida, incluso con el agua mineral, y aclaró que si bien nunca ha visto que se forme algún microorganismo, "las condiciones están dadas".

Esto tiene que ver con que el carbón activado que contienen estos aparatos elimina el cloro libre que trae el agua potable, que tiene como objetivo evitar que proliferen estos gérmenes.

Sin él, al entrar en contacto con cualquier bacteria "es peligroso porque puede contaminarse con algo del ambiente o crudo, por ejemplo dentro de la heladera", ejemplificó Gabriel Martín, director de Servicios Sanitarios de Maipú, departamento que tiene sus propias plantas potabilizadoras.

En tanto, Adolfo Catapano, jefe de Laboratorio de Aguas Mendocinas, explicó que hay bacterias que se encuentran presentes en el aire y "lo más probable es que (el agua) se contamine al servirse y entrar en contacto con éste".

Por eso lo ideal es que se consuma inmediatamente, porque cuando pase el tiempo quizás ya no conserve las condiciones sanitarias adecuadas. En definitiva, la durabilidad dependerá de cómo se conserve: si está a baja temperatura, bien tapada, en un recipiente limpio y al abrigo de la luz.

Catapano señaló que lo mismo ocurre con los dispenser, que son libres de cloro. Al respecto, Grivel dijo que muchas familias compran bidones que conservan durante una o dos semanas, que muchas veces se dejan a la intemperie o a los que les da la luz solar, lo que hace que el plástico del contenedor libere toxinas.

"Quienes consumen habitualmente (el agua en estas condiciones) pueden acostumbrarse pero si lo hace alguien que no lo está, puede tener consecuencias sobre la salud", explicó.

¿Es necesario?

Respecto de la necesidad de realizar un tratamiento extra a la potabilización que se le hace al agua, hubo coincidencia en que la calidad del líquido que se recibe en Mendoza a domicilio es buena.

"Me parece que no es necesario porque sale de las plantas en buenas condiciones para ser consumida y se renueva permanentemente", dijo Martín.

La opinión del EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) va en el mismo sentido. Desde allí explicaron que no se requiere purificación porque se está quitando la última protección microbiológica que tiene el agua. Aunque también destacaron la calidad, reconocen que por la zona tiene durezas que pueden afectar. por ejemplo, el lavado, y en ciertos lugares el sabor puede ser desagradable.

Para la ingeniera química Emilia Raimondo, lo bueno de quitarle el cloro es que se trata de un compuesto irritativo que puede dañar la piel. Además, dijo que hay quienes sostienen que puede ser dañina su ingesta, sin embargo lo desestimó porque "lo que tiene es poca cantidad, mientras que no le cambia el sabor al agua porque eso se lo dan las sales que los purificadores no eliminan".

La empresa PSA detalla en su web que los filtros se usan no sólo para el cloro sino además para tratamiento en caso de sólidos suspendidos, dureza, sarro y trihalometanos.

LAS MAS LEIDAS