Descrito como un "perverso polimorfo" movido por el morbo sexual, según la justicia de su país, el danés Peter Madsen fue declarado culpable ayer del asesinato de la periodista sueca Kim Wall, ocurrido en agosto de 2017, aunque él dice ser un "psicópata afectuoso".
Apodado "Racket Madsen" en Dinamarca, este ingeniero autodidacta de 47 años soñaba con conquistar cielos y mares. Algunos de sus allegados dicen de él que es un hombre de temperamento errático, que rechaza que le lleven la contraria, mientras que otros aseguran que es un tipo "simpático".
Los expertos psiquiatras, en cambio, lo ven como alguien "perverso" y "peligroso".
Ayer, fue condenado a cadena perpetua por el asesinato con premeditación, precedido de agresiones sexuales, de la joven periodista en su submarino privado.
Su hermanastro, Benny Langkjaer Egesø, ya lo dijo durante el proceso: Peter Madsen es "extraño" pero también "muy abierto y afable" con quien se muestre curioso con él, muy lejos del perfil de alguien capaz de cometer el crimen por el que fue condenado.
Sin embargo, Madsen cometió "un asesinato cínico, premeditado, de un carácter particularmente violento", consideraron la juez y los dos jurados del tribunal de Copenhague.
Las circunstancias del asesinato de Wall, quien, según él, murió de forma accidental, son particularmente sórdidas, pues su muerte estuvo acompañada de mutilaciones, golpes y el descuartizamiento del cuerpo, cuyos miembros lanzó Madsen al mar. El condenado asegura que recurrirá la sentencia.
Algunos testigos, incluyendo exnovias suyas, lo describieron como un hombre con múltiples "perversiones sexuales", adepto a los escenarios sadomasoquistas.
En el disco duro de su taller se encontraron numerosos videos de mujeres violadas, asesinadas, quemadas o ahorcadas.
Para Madsen, su submarino es objeto de una "maldición". "Esa maldición soy yo. Nunca habrá serenidad en el 'Nautilus' mientras yo exista", dijo en 2015 a sus colaboradores, con quienes construyó el sumergible, antes de pelearse con ellos.
Emprendedor a los 15
A los 15 años, fundó su primera empresa, Danish Space Academy, con el fin de comprar piezas para construir un cohete.
"Mi pasión es encontrar la forma de viajar por mundos más allá de lo conocido", escribió el inventor en el portal de su asociación espacial, RML Space Lab.
Tras la muerte de su padre, a quien compara con un "comandante de campo de concentración", comenzó estudios de ingeniería, que abandonó.
En 2008, botó el "UC3 Nautilus", entonces uno de los mayores submarinos privados del mundo, y en paralelo siguió adelante con su ambición espacial. En junio de 2011, lanzó un cohete desde una plataforma flotante frente a la isla de Bornholm, en el mar Báltico.
Los primeros cohetes que lanzó al espacio, hasta ocho kilómetros de altitud, fueron fruto de su colaboración con un exarquitecto de la NASA, Kristian von Bengtson. Los dos hombres se enemistaron en 2014, y Madsen creó RML Space Lab con la esperanza de alcanzar su sueño.
Cómo fue el caso por el que recibió perpetua
Los tres jueces de la corte, presidida por la magistrada Anette Burko, consideraron que quedó demostrado que Madsen torturó y asesinó brutalmente a Kim Wall y estuvieron de acuerdo en el fallo.
Wall, de 30 años, subió a bordo del submarino "Nautilus" el 10 de agosto de 2017 para entrevistar a su inventor, Peter Madsen. Esa misma noche su novio denunció su desaparición. Al día siguiente, el "Nautilus" salió a la superficie pero se hundió poco después. Madsen fue rescatado del agua solo.
Después se encontraron en el mar trozos del cadáver de Wall, como la cabeza, el torso y finalmente piernas y brazos.
La Fiscalía parte de la suposición de que Madsen maniató a Wall y la apuñaló con un objeto punzante antes de decapitarla. Asimismo están convencidos de que Madsen puso en práctica una fantasía sexual porque se encontraron heridas en los genitales de la víctima, entre otras pruebas como videos escabrosos de torturas.