Nicolás Maduro
Nicolás Maduro
El ex conductor de micros y sindicalista que se declara “apóstol” de Hugo Chávez, afrontará el difícil reto de llenar el vacío dejado por el carismático presidente y garantizar la continuidad de su obra si gana las elecciones este domingo en Venezuela.
Designado por Chávez como su heredero político, Maduro, de 50 años, ha centrado su campaña en la imagen del fallecido presidente.
Este político de físico portentoso y poblado bigote negro, nacido en 1962 y en su adolescencia miembro de una banda de rock llamada “Enigma”, fue nombrado por el propio Chávez como su sucesor antes de partir a operarse por cuarta vez contra un cáncer en La Habana, casi tres meses antes de su fallecimiento.
Los analistas destacan de su etapa como canciller (2006-2012) su tono conciliador y su gran capacidad de influir y negociar entre las distintas facciones de la coalición oficialista. Como canciller, empero, Maduro adoptó también al pie de la letra el discurso “antiimperialista” de Chávez, hostil a Estados Unidos.
Participó activamente en los últimos procesos de integración regional impulsados por Chávez, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), y la integración de Venezuela al Mercosur, así como las negociaciones con los nuevos socios político-económicos de Venezuela, como China y Rusia.
Presidió la Asamblea Nacional (2005-2006), aunque su actividad parlamentaria arrancó como diputado en 1999, elegido por el Movimiento Quinta República (MVR) fundado por Hugo Chávez.
Los destinos del líder y su discípulo ya se habían cruzado anteriormente en el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), también fundado por Chávez, y con el que el presidente lideró un fallido golpe de Estado en 1992 contra el entonces jefe de Estado, Carlos Andrés Pérez.
Henrique Capriles
El líder opositor que el domingo disputa sus segundas presidenciales en seis meses, es un joven pero experimentado gobernador que propone a los venezolanos dejar atrás la era polarizada del fallecido Hugo Chávez con un modelo a la brasileña.
El gobernador de Miranda afirmó su liderazgo durante la campaña presidencial de 2012, al recorrer infatigablemente el país convocando enormes multitudes, similares a las del carismático Chávez.
Aunque el 7 de octubre perdió, logró el mejor resultado para un opositor en los 14 años de la era chavista, con 44% de los votos frente al 55% del “comandante presidente”.
A sus 40 años, ahora repite el desafío, esta vez contra el presidente encargado, Nicolás Maduro.
Soltero y sin hijos, muy codiciado entre las mujeres en sus masivos actos, Capriles fue definido por una colaboradora cercana como un hombre “sencillo” e “incansable”, cuyas principales motivaciones son el trabajo y el deporte.
Capriles, de físico atlético y de cabello corto y negro, “deja el pellejo” y su voz rasgada jadea en los actos que repitió hasta tres veces diarias en esta corta campaña. En un país fuertemente dividido entre chavistas y opositores, su discurso sigue centrado en la “unión” y en propuestas sencillas contra los problemas cotidianos de inseguridad y desabastecimiento.
Elegido parlamentario a los 26 años en 1998, el mismo año que Maduro, Capriles se convirtió en el presidente más joven de la cámara de diputados en el Congreso, que pasó a ser unicameral con la Constitución de 2000. Capriles pasó cuatro meses en prisión en 2004.
De ganar, promete eliminar la inseguridad, atacar el desabastecimiento, y dar “empleo bien pagado”, así como acabar con algunas prerrogativas que promovió Chávez, como la reelección indefinida y leyes como la que permite las expropiaciones de tierras.