El ferrocarril La Paz-Arica, construido hace un siglo para subsanar la pérdida de acceso al mar de Bolivia tras una guerra con Chile, no es la solución que hoy quiere el gobierno boliviano, en plena disputa con Santiago en La Haya para recuperar su salida soberana al Pacífico.
En procura de acceso soberano al mar, centenaria demanda boliviana, La Paz ha demandado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y, por el momento, ha decidido migrar en el corto plazo su carga al puerto peruano de Ilo, donde cuenta con un espacio en comodato.
El tránsito por el tramo ferroviario Arica-La Paz, que no opera regularmente por daños ocurridos hace años en territorio chileno, ha limitado paulatinamente su funcionamiento y obligado a Bolivia a utilizar el transporte de camiones para llevar su carga.
Bolivia carece de costa desde 1879, cuando perdió su litoral en la Guerra del Pacífico con Chile, y hoy desplaza el 75% de su carga de ultramar por los puertos chilenos de Arica, Iquique y Antofagasta.
En 2012 estos puertos recibieron más de 7 mil millones de dólares de carga boliviana (3,2 mil millones por exportaciones y 3,8 mil millones por importaciones), y más de un tercio de esa carga fue desplazada por Arica, según datos del estatal Instituto Nacional de Estadística (INE).
La reapertura del tren después de casi una década y la política de Chile sobre el puerto de Arica "claramente evidencia que Chile es el bedel, el que tiene el grifo que abre o cierra la llave para asfixiarnos", dijo el analista político y abogado internacionalista, Víctor Hugo Chávez.
"La violación al Tratado de 1904 es evidente (por la falta de condiciones para la carga boliviana). La privatización del puerto de Arica en 2004, y la falta de consulta a Bolivia -que es parte del Tratado de 1904- debe ser demandada ante La Haya", consideró el analista boliviano.
El funcionamiento del ferrocarril es motivo de controversia entre Chile y Bolivia, y se estima será parte de las argumentaciones que ambos países llevarán ante la CIJ.
A pesar de la dependencia de los puertos chilenos, el tren Arica-La Paz no ha cumplido el objetivo de facilitar el acceso de la carga a puertos del Pacífico -compromiso asumido por Chile en el Tratado de 1904- debido a que estuvo inhabilitado en 2002 y desde 2005 hasta ahora, mencionan expertos.
Por esa circunstancia, "el comercio La Paz-Arica (soja, minerales y madera, principalmente) se mueve a través de camiones", dijo, Guillermo Pou Mont, presidente de la Cámara de Exportadores de Bolivia.
"Entre 600 y 700 camiones cruzan diariamente la frontera entre Pisiga y Tambo Quemado hacia los puertos chilenos de Arica e Iquique", agregó Hugo Rivadeneira, ejecutivo de la Cámara de Transporte Pesado de El Alto.
El ferrocarril La Paz-Arica opera "sólo con pasajeros en la línea Viacha-Charaña", en territorio boliviano (210 km), porque "en el sector chileno la vía estaba cerrada", explicó, Eduardo MacLean, gerente de la Empresa Ferroviaria Andina, que administra la ruta.
El transporte de carga se suspendió desde 2005 cuando una riada dañó el tramo chileno.
Ferroviaria Andina nació con la privatización de empresas estatales en la década de los noventa, es filial de la londinense Bolivian Railway, de capitales chilenos, que participa con el 51% de las acciones, siendo el resto del Estado boliviano.