El Papa Francisco quiere seguir viajando por el mundo como ciudadano argentino: por esa razón tramitó en las últimas horas en el Vaticano su DNI y su pasaporte, documentos que recibirá la semana próxima en la residencia de Santa Marta, donde vive.
El Papa Francisco quiere seguir viajando por el mundo como ciudadano argentino: por esa razón tramitó en las últimas horas en el Vaticano su DNI y su pasaporte, documentos que recibirá la semana próxima en la residencia de Santa Marta, donde vive.
Ante la situación de que su anterior documentación estaba a punto de vencer, Francisco se comunicó con el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, y le comentó su intención de seguir "viajando por el mundo con el pasaporte argentino".
De esta manera, el viernes pasado el Papa cumplió con el rápido trámite y, a pesar de poder contar con un pasaporte emitido por el Vaticano, eligió contar con la documentación argentina.
"Su Santidad se comunicó con Juan Pablo Cafiero, nuestro embajador ante el Vaticano, y le informó que quería seguir viajando por el mundo con el pasaporte argentino, por lo que a través del centro digital que tenemos funcionando en Roma se inició su trámite", indicó el ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo.
Cafiero dijo a la agencia AP que él mismo acudió con otro funcionario de la embajada a la residencia del Papa en el Vaticano para hacerle los trámites de renovación de los documentos.
En el caso del pasaporte, el vencimiento estaba previsto en setiembre u octubre. El embajador dijo que el nuevo pasaporte del pontífice cumple con las nuevas medidas de seguridad requeridas en Argentina para ese tipo de documentación.
Cafiero también señaló que el Papa quería tener su pasaporte listo "para viajar" y que insistió en pagarlo de su bolsillo. "¿Cuánto debo?", dijo el embajador que preguntó Bergoglio, quien no se acordaba del costo. La renovación de un pasaporte sale 400 pesos (55 dólares) y la del documento 35 pesos (4,49 dólares).
El ministro informó que Francisco pidió expresamente no gozar de ningún privilegio y que por tanto su nuevo Documento Nacional de Identidad y su pasaporte fueron tramitados bajo las vías administrativas normales.
Así fue como el viernes el Papa hizo un alto en sus tareas habituales y realizó él mismo trámite que hacen todos los argentinos: se le tomó una foto digital, su huella dactilar y su firma en unos 15 minutos aproximadamente, que figurarán en la nueva documentación que tendrá validez hasta el 14 de febrero de 2029.
Según la ley que regula la ciudadanía, el acceso y la residencia en el estado Ciudad del Vaticano, promulgada en marzo de 2011 por el hoy Papa emérito Benedicto XVI, son ciudadanos del Vaticano el pontífice, los cardenales que residen en el Vaticano o en Roma, los miembros del cuerpo diplomático vaticano que están en funciones, y otros responsables vaticanos en razón del cargo o del servicio que desempeñan.