El Papa Francisco viajará el próximo lunes 8 de julio a la pequeña isla italiana de Lampedusa, frente a Sicilia, para dar alivio y consuelo a los miles de indocumentados que sueñan una nueva vida en el viejo continente, informó el Vaticano. El Pontífice se encuentra "profundamente afectado" por el reciente naufragio de una embarcación con inmigrantes africanos, añadió la fuente.
El Papa va a "rezar por los que perdieron la vida en el mar, va a visitar a los sobreviviente y refugiados y a dar aliento a los habitantes de la isla", y a la que llegan cada año miles de inmigrantes clandestinos provenientes de África, según el Vaticano.
Francisco, particularmente sensible al tema por ser descendiente de italianos que emigraron a Argentina a finales del siglo XIX, quiere que la visita "se desarrolle en forma discreta", explicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.
El Papa argentino partirá en avión en las horas de la mañana y regresará el mismo día a Roma tras haber visitado la pequeña isla en medio del Mediterráneo y realizado un breve recorrido en mar para arrojar una corona de flores en homenaje a los miles de inmigrantes que han perdido la vida a lo largo del último decenio intentando llegar a las costas italianas.
Según el programa divulgado por la iglesia local, el Papa llegará a bordo de la embarcación a Punta Favarolo, donde suelen desembarcar los inmigrantes ilegales, y ofrecerá una misa en el campo deportivo de la isla.
"Es una visita pastoral privada a la comunidad de Lampedusa y Linosa", precisó por su parte el arzobispo de Agrigento, Francesco Montenegro, por lo que el Papa no estará acompañado por autoridades ni representantes de la iglesia italiana.
"Se trata de un hecho histórico al que nos tenemos que preparar espiritualmente e intensamente", reconoció Montenegro.