El Papa Francisco recibió con un inusual abrazo ayer en el Vaticano al presidente de Ecuador, Rafael Correa, con el que conversó a solas durante veinte minutos en la biblioteca privada del palacio apostólico.
El Papa Francisco recibió con un inusual abrazo ayer en el Vaticano al presidente de Ecuador, Rafael Correa, con el que conversó a solas durante veinte minutos en la biblioteca privada del palacio apostólico.
“¡Qué gusto verlo otra vez! ¿Cómo está su madre?"” le dijo luego el Papa a Correa al recibirlo con un abrazo en la sala del Tronetto, anexa a la biblioteca, un gesto espontáneo que los pontífices no suelen utilizar en esas ocasiones formales.
“Lo veo fresco como una lechuga”, comentó luego Francisco, con su estilo sencillo y directo al presidente Correa, quien inició el 15 de abril una gira por Europa (Alemania, Italia, Vaticano y España) que lo llevará también a República Dominicana y Haití.