El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, con quien examinó la grave crisis económica y social que atraviesa España, así como las leyes sobre la familia, el matrimonio y la educación religiosa, además de los importantes lazos que unen ese país con América Latina.
“Durante las conversaciones, desarrolladas en un ambiente de cordialidad, ha habido un intercambio de opiniones sobre la difícil situación económica y financiera mundial a la que se enfrenta España, al igual que otros países europeos, y que ha causado una grave crisis del empleo, afectando a numerosas familias, particularmente a los jóvenes”, indica en un comunicado la oficina de prensa de la Santa Sede.
El papa argentino conversó a puerta cerrada y a solas durante 24 minutos con Rajoy, primer líder europeo que Francisco recibió en audiencia en la biblioteca privada del segundo piso del palacio apostólico. El jefe del gobierno español no concedió entrevistas al término del encuentro con el Papa, como es tradición en esos casos, y su vocero, Javier del Bosque, se limitó a recalcar que se trató de un encuentro “cordial”.