El consorcio encargado de la ampliación del Canal de Panamá pidió ayer a la administración de la vía un anticipo de 400 millones de dólares, cuatro veces más de lo que se le había ofrecido en principio para evitar la suspensión de las obras, informó en un comunicado.
Grupo Unidos por el Canal (GUPC) presentó "una propuesta con miras a buscar una solución definitiva" al conflicto y "ha solicitado a la ACP (Autoridad del Canal de Panamá) un anticipo de 400 millones" de dólares, según la nota difundida tras una reunión entre directivos del consorcio y de la administración de la vía.
GUPC, liderado por la constructora española Sacyr, amenazó a la ACP, el 30 de diciembre, con parar la ampliación de la vía si antes del 20 de enero no se atendía su reclamo del pago de sobrecostos de la obra, que estima en 1.600 millones de dólares.