El jugador de la NFL Travis Kelce, esposo de Taylor Swift, enfrentó nuevas objeciones vecinales en el municipio de Bratenahl tras presentar un plan de privacidad para su residencia de 5,35 millones de dólares. Las reformas en la finca histórica generaron debate entre los residentes por la preservación de las vistas y el impacto en los servicios comunitarios.
El deportista adquirió la propiedad de 3,5 acres junto al lago Erie el 2 de marzo de 2026. La mansión, denominada Moyenage y construida en 1904, abarca 21.140 pies cuadrados e incluye ocho dormitorios, once baños, siete chimeneas, sauna, gimnasio, piscina climatizada, un garaje para cinco vehículos y una casa de huéspedes.
¿Cómo cambió el cerco de la mansión de Travis Kelce tras las objeciones de los vecinos?
Para reforzar la seguridad del recinto, la propuesta inicial contemplaba levantar una barrera de ocho pies de altura alrededor del terreno. Sin embargo, la inquietud de los propietarios colindantes por la alteración del entorno visual motivó un rediseño que redujo la estructura a un cerco de aluminio negro de seis pies con portones a juego.
El contratista Jacob Kutz explicó que las modificaciones buscaron atender las objeciones locales y mantener la visibilidad hacia el agua. “Las modificaciones respondieron a las objeciones de los residentes, incluyendo las preocupaciones por preservar las vistas del lago Erie”, detalló Kutz. La junta de revisión arquitectónica aprobó por unanimidad este trazado de 1.190 pies lineales, diseñado para complementar los muros de piedra existentes e instalado dos pies dentro del límite del terreno para permitir el acceso de las cuadrillas de mantenimiento.
¿Por qué la disputa por los árboles de la mansión de Kelce frenó la decisión hasta noviembre?
La discusión municipal se trasladó posteriormente a la vegetación proyectada en la parte posterior de la finca. La propuesta de plantar cerca de 50 árboles perennes detrás de la propiedad generó temor por la altura final de las especies y su efecto sobre las viviendas vecinas. Frente a las dudas, las autoridades indicaron que los ejemplares con una altura inferior a diez pies podrían ofrecer privacidad sin generar conflictos con el vecindario.
La vecina Katherine Bolton advirtió que las raíces de las coníferas podrían deteriorar el antiguo conducto de drenaje compartido con la propiedad de Kelce. “Proteger la sección de la tubería podría costar 75.000 dólares”, afirmó Bolton durante la audiencia pública.
Frente a este reclamo, los representantes de Kelce evaluaron asumir una reparación de 7.500 dólares en el tramo afectado de la red colectiva. Aunque las autoridades locales dieron luz verde al paisajismo del jardín delantero, la junta arquitectónica de Bratenahl pospuso el dictamen sobre la zona trasera hasta el 10 de noviembre de 2026, fecha en que volverá a examinar el proyecto.