Corea del Norte difundió fotos de Kim Jong-un en medio de los rumores que circularon en internet sobre su supuesta "muerte por una hemorragia cerebral".
El líder norcoreano fue otra vez eje de especulaciones mediáticas por una supuesta "muerte". El régimen compartió imágenes para desmentir la versión de un disidente chino.
Corea del Norte difundió fotos de Kim Jong-un en medio de los rumores que circularon en internet sobre su supuesta "muerte por una hemorragia cerebral".
Las imágenes, publicadas por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA) y reproducidas por la agencia surcoreana Yonhap, muestran al líder norcoreano junto a su hija, Kim Ju-ae, durante una visita a la Exhibición Nacional de Ropa y Calzado 2026, en Pionyang.
Según la agencia estatal, las fotografías fueron tomadas esta semana.
Sin embargo, no fueron autenticadas de manera independiente y no se precisó con exactitud cuándo se registraron. Por eso, aunque la publicación contradijo las versiones que circulaban en redes sociales, persisten interrogantes sobre el momento en que fueron tomadas las imágenes.
Los rumores se habían propagado durante los primeros días de la semana en medios de Reino Unido y Estados Unidos y sostenían que Kim "había sufrido una hemorragia cerebral masiva, entrado en coma y fallecido después de ser trasladado de urgencia a Beijing para recibir tratamiento médico".
La versión fue difundida inicialmente por Wanjun Xie, un disidente chino radicado en Estados Unidos y vinculado al Partido Democrático de China. El domingo, publicó en la red social X que circulaban versiones sobre la muerte del mandatario, aunque no aportó pruebas que permitieran confirmar la información.
Xie también aseguró que China había enviado 9.000 soldados a Pionyang ante el temor de una crisis sucesoria. Además, sostuvo que un equipo de especialistas del Hospital de la Facultad de Medicina de la Unión de Beijing había viajado el sábado a Corea del Norte para atender al dirigente tras una supuesta emergencia médica.
De acuerdo con su relato, Kim habría entrado en coma antes de ser trasladado a la capital china, donde los médicos no habrían logrado salvarlo. Luego, siempre según esa versión, su cuerpo habría sido devuelto en secreto a Corea del Norte.
Sin embargo, el autor de esas afirmaciones no presentó historiales médicos, fotografías, testimonios identificables ni otras pruebas verificables de manera independiente.
En medio de las versiones sobre el supuesto fallecimiento, también comenzaron las especulaciones acerca de quién podría suceder a Kim Jong-un si se produjera una crisis de liderazgo.
Entre los nombres mencionados aparecieron los de su hermana, Kim Yo-jong, una figura influyente dentro del régimen norcoreano, y su hija, Kim Ju-ae, que acompañó al mandatario en distintos actos militares y ceremonias oficiales.
El delegado especial de Corea del Norte para las relaciones culturales con otros países, Alejandro Cao de Benós, desmintió la información en declaraciones al canal argentino TN. “Es falso. Todo parte de una cuenta china de X”, respondió.
Las autoridades norcoreanas no se pronunciaron de inmediato sobre los rumores. La falta de información oficial detallada y las dificultades para verificar de forma independiente lo que ocurre dentro del país suelen complicar la comprobación de versiones relacionadas con sus principales dirigentes.
La salud del líder norcoreano es objeto de atención internacional desde hace años, en parte por la escasa información pública disponible sobre su estado físico.
El Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur informó a legisladores el 30 de septiembre que Kim pesaba alrededor de 140 kilogramos y presentaba un riesgo elevado de enfermedades cardiovasculares debido a su obesidad grave.
No obstante, la agencia de inteligencia surcoreana indicó que no había detectado problemas de salud. Como ejemplo, mencionó su capacidad para subir escaleras corriendo durante una inspección de un destructor naval.
Los antecedentes recientes también incluyen apariciones difundidas por los medios estatales de Corea del Norte. Antes de la supuesta emergencia médica, la prensa oficial informó que Kim asistió el 11 de octubre a la inauguración del Museo de la Revolución de la Defensa Nacional. Según esa cobertura, estuvo acompañado por su hija, Kim Ju-ae, y su esposa, Ri Sol-ju.
Esos registros forman parte de la información pública disponible sobre sus actividades, aunque no permiten establecer por sí solos un diagnóstico médico.
No es la primera vez que Kim Jong-un queda en el centro de versiones sobre su estado de salud. En 2020, Ji Seong-ho, un desertor norcoreano que luego se convirtió en legislador surcoreano, también afirmó que el dirigente había muerto después de una operación cardiovascular.