Miles de "mozos" de todo el mundo participaron ayer del primer encierro de las fiestas de San Fermín, que abrió un ritual que se repetirá todas las mañanas en esta ciudad norteña de España hasta el próximo 14 de julio.
Miles de "mozos" de todo el mundo participaron ayer del primer encierro de las fiestas de San Fermín, que abrió un ritual que se repetirá todas las mañanas en esta ciudad norteña de España hasta el próximo 14 de julio.
A primera hora de la mañana, las estrechas callejuelas que forman parte del recorrido se colmaron de miles de mozos vestidos de blanco con su pañuelo rojo al cuello, que formaron parte de la clásica corrida.